La Restauración de los Borbones con Alfonso XII
Cánovas del Castillo, jefe de los alfonsinos durante el Sexenio, preparó la vuelta a la monarquía con una campaña de prestigio en favor de Alfonso, hijo de Isabel II, y logró que esta abdicase. Redactó en 1874 el Manifiesto de Sandhurst (academia militar inglesa donde estudiaba Alfonso): el joven Borbón se presenta como conciliador, pacificador, liberal y católico, prometiendo ser un rey constitucional y dando a entender que no caería en los errores de su madre.
El pronunciamiento en Sagunto del general Martínez Campos proclamó rey a Alfonso XII, lo que disgustó a Cánovas, quien no quería recurrir al golpismo. Alfonso XII, muy popular, derrotó a los carlistas en 1876 y logró la Paz de Zanjón en Cuba en 1878 (que ampliaba derechos y contemplaba una posible autonomía). El monarca murió muy joven en 1885. Su esposa y regente, María Cristina de Habsburgo, tendría en 1886 un hijo póstumo, Alfonso XIII, asegurando así la continuidad dinástica.
El Sistema Político de la Restauración
Se define como un liberalismo ecléctico: una mezcla del ideal de moderados y progresistas de la época de Isabel II, sumado a algunas propuestas demócratas del Sexenio. Representa el interés de la oligarquía y el deseo de orden y autoridad de la clase media.
Cánovas buscó ante todo la estabilidad, copiando el sistema inglés de monarquía parlamentaria y bipartidismo. El objetivo era la paz, evitando pronunciamientos y revoluciones. El ejército, con el rey como jefe supremo, se somete al gobierno. Carlistas y republicanos obtendrían representación mínima en las Cortes para evitar insurrecciones. Asimismo, se acordó con la Iglesia el apoyo al régimen a cambio de recuperar preponderancia social en áreas como la enseñanza y la censura de libros.
La Constitución de 1876
Cánovas fijó unas bases innegociables para mantener la «constitución interna» de España: la soberanía conjunta del Rey con las Cortes. En lo demás, fue flexible para evitar que cada cambio de partido implicara una nueva constitución. Adoptó soluciones intermedias entre la Constitución moderada de 1845 y la democrática de 1869.
Muchos puntos se dejaron abiertos para que cada gobierno pudiera adaptarlos, como el sistema electoral: inicialmente censitario (solo votaba el 5%) y, a partir de 1890, bajo los liberales, mediante sufragio universal.
Otros puntos clave de la Constitución:
- Cortes bicamerales: El Rey puede intervenir ampliamente. El Senado tenía un signo elitista, conservador y vitalicio (Grandes de España, arzobispos, altos cargos).
- Centralismo total.
- Libertades y derechos: Amplios, similares a los de 1869.
- Estado confesional católico: Sostiene el culto y el clero, aunque se toleran otras creencias.
El Bipartidismo y el Turno Pacífico
Se formaron dos partidos a imitación de Gran Bretaña: el Conservador y el Liberal. Ambos defendían a la oligarquía y se alternaban en el poder mediante el turno pacífico. Acordaron que, al cambiar el gobierno, se respetaría la obra del rival.
- Partido Conservador: Liderado por Cánovas, heredero de la Unión Liberal y los moderados. Apoyado por clases altas, terratenientes y el clero. Defendía el sufragio censitario.
- Partido Liberal: Liderado por Sagasta. Formado por antiguos progresistas y demócratas. Defendía logros del Sexenio como las libertades de asociación, el jurado y el sufragio universal. Se apoyó en la burguesía industrial y comercial.
En 1885, tras la muerte de Alfonso XII, se firmó el Pacto del Pardo, donde Cánovas cedió el gobierno a Sagasta para garantizar la estabilidad durante la regencia de María Cristina.
La Realidad Socioeconómica: Oligarquía y Caciquismo
El liberalismo español no creó una base social amplia de pequeños propietarios. El régimen aparentaba ser un sistema parlamentario moderno, pero en realidad era una oligarquía inmovilista que anteponía sus intereses al bien común. El sistema se basaba en el fraude electoral (pucherazo) y el encasillado (reparto previo de escaños).
Las piezas clave de este engranaje eran:
- El Ministro de Gobernación (amaña resultados).
- Los Gobernadores Civiles.
- Los Caciques: Figuras influyentes a nivel local de quienes dependían jueces, alcaldes y la Guardia Civil.
Este sistema reflejaba un atraso económico y social, especialmente en el campo, donde el cacique utilizaba el favor y el miedo. En las ciudades, la manipulación era más difícil y solían ganar los republicanos. Otra muestra de esta degradación era el cesante, el funcionario despedido cada vez que cambiaba el gobierno.
El Reinado de Alfonso XIII y el Regeneracionismo
Impacto del Desastre del 98
La pérdida de las colonias en 1898 se vivió como una catástrofe humillante. Los intelectuales tomaron conciencia del «Problema de España», denunciando el divorcio entre la España oficial (corrupta y caciquil) y la España real (el pueblo olvidado). Surgieron propuestas para europeizar el país o resucitar valores nacionales (casticismo).
Joaquín Costa
Fue el profeta del regeneracionismo. En su obra Oligarquía y caciquismo, pidió una regeneración ética bajo el lema «escuela, despensa y siete llaves al sepulcro del Cid». Defendió una «revolución desde arriba» liderada por un cirujano de hierro que democratizara España y realizara reformas agrarias e hidráulicas.
Regeneracionismo y Cultura: La Edad de Plata
La reflexión crítica unió a la Generación del 98. Posteriormente, figuras como Ortega y Gasset y Marañón (Generación del 14) apostaron por la europeización, vinculados a la Institución Libre de Enseñanza.
Revisionismo Político
Fue un intento de reforma desde dentro del régimen (hasta 1912) para integrar a la «masa neutra» y evitar una revolución social. Destacaron dos figuras:
- Maura (Conservador): Intentó eliminar el caciquismo con la Ley Electoral y descentralizar con la Ley de Administración Local.
- Canalejas (Liberal): Impulsó leyes de seguros obreros, reformó el reclutamiento y propuso la Mancomunidad Catalana. Promulgó la Ley del Candado para limitar las órdenes religiosas antes de ser asesinado en 1912.
Crisis Definitiva del Sistema Canovista (1913-1923)
El turnismo entró en decadencia con gobiernos inestables y divisiones internas (fulanismo). La conflictividad social aumentó durante el Trienio Bolchevique (1919-1921) con huelgas y pistolerismo en Barcelona.
Problemas Estructurales y Conflictos
- Ejército: Presionó mediante la Ley de Jurisdicciones para juzgar delitos contra la patria en tribunales militares.
- Auge Catalanista: Cambó lideró la petición de autonomía, enfrentándose al recelo del ejército.
- Guerra de Marruecos: El Protectorado generó un fuerte rechazo popular.
- Anticlericalismo: Figuras como Lerroux atacaron la influencia de la Iglesia.
- Movimiento Obrero: La CNT logró hitos como la jornada de 8 horas tras la huelga de La Canadiense (1919).
La Semana Trágica de Barcelona (1909)
Provocada por la movilización de reservistas para la Guerra de Marruecos. La huelga general derivó en un estallido violento y anticlerical. La represión fue durísima, incluyendo el fusilamiento de Ferrer Guardia. Esto provocó la caída de Maura y la ruptura del turno pacífico.
La Crisis de 1917
Fue el momento crítico donde confluyeron tres desafíos:
- Malestar Militar: Creación de las Juntas de Defensa para protestar contra los ascensos por méritos de guerra y la corrupción.
- Malestar Político: La Asamblea de Parlamentarios de Barcelona exigió una nueva Constitución y un Estado verdaderamente democrático.
- Conflicto Obrero: La inflación derivada de la neutralidad en la I Guerra Mundial llevó a la Huelga General de 1917 (UGT y CNT). El ejército y la burguesía, temiendo una revolución al estilo ruso, apoyaron la represión del gobierno, dejando un saldo de 200 muertos y los líderes socialistas encarcelados.