El Frente Popular y la Crisis de la Segunda República
La crisis de los gobiernos conservadores y la creciente oposición de la izquierda hicieron que el presidente de la República disolviera las Cortes a finales de 1935 y convocara nuevas elecciones para febrero de 1936. Los republicanos de izquierda habían iniciado un proceso de unión en torno a Azaña, al que se añadieron socialistas y comunistas.
De este modo se formó una gran coalición electoral de izquierda, el Frente Popular, unidas en un programa de mínimos: amnistía para los perseguidos por la Revolución de octubre y vuelta a las reformas iniciadas en el primer bienio de la República. Los partidos de derecha no fueron capaces de presentar un programa único ni una candidatura común.
- Resultados electorales: El Frente Popular triunfó con el 48% de los votos, los partidos de derecha obtuvieron más del 46%, mientras que las fuerzas de centro tenían el 5%.
Se reflejaba así la división de la sociedad española que iba a ir en aumento. La victoria del Frente Popular dio lugar a un nuevo gobierno formado solamente por republicanos de izquierda; las nuevas Cortes destituyeron al presidente de la República y eligieron a Manuel Azaña para sustituirle.
Reformas y crispación social
La presión de las fuerzas obreras hizo que rápidamente se iniciaran las reformas:
- Se decretó una amnistía que permitió la readmisión a sus empleos.
- Se restableció la Generalitat de Cataluña y su Estatuto de Autonomía.
- Se reanudaron medidas para reimpulsar la reforma agraria.
Estas medidas se adoptaron en un clima de movilización popular y de prerrevolución: se abrieron cárceles y miles de campesinos ocuparon tierras en Andalucía y Extremadura sin esperar a la legislación que lo aprobara. Estas actitudes provocaban en muchos sectores conservadores el temor a una revolución bolchevique. La creciente crispación política tenía su reflejo también en la violencia en la calle, con milicias de diversos grupos políticos protagonizando enfrentamientos y asesinatos.
Causas y Antecedentes del Golpe: La Guerra como Acontecimiento Internacional
La Guerra Civil enfrentó a los españoles desde julio de 1936 hasta el 1 de abril de 1939. En sus orígenes influyó el contexto internacional, caracterizado por el auge de los totalitarismos y el enfrentamiento entre fascismo y comunismo.
Factores del conflicto
Se pueden señalar como causas profundas las grandes desigualdades de la sociedad española, así como el enfrentamiento entre fuerzas modernizadoras y laicistas y fuerzas defensoras de la tradición y el catolicismo. Las causas más cercanas se sitúan en los años de la República, cuando se produjo una fuerte politización que llevó a divisiones y a la elección de vías antidemocráticas: la revolución o el golpe de Estado.
El asesinato de José Calvo Sotelo fue el detonante para que se produjera el alzamiento militar. El 17 de julio estalló la sublevación en el protectorado marroquí y se extendió por toda España, triunfando en parte del noroeste, Marruecos, Canarias, Baleares y algunas ciudades de Andalucía.
Apoyos internacionales
Ambos bandos buscaron apoyos exteriores:
- Bando sublevado: Recibió el apoyo claro de los países fascistas (Alemania, Italia y Portugal). Alemania aportó armas, aviones y hombres; Italia, tropas voluntarias; Portugal cerró su frontera a los republicanos.
- Bando republicano: Tuvo el apoyo de la URSS y un tímido apoyo de Francia. Contó con la participación de unos 40.000 voluntarios de todos los países alistados en las Brigadas Internacionales.
La Evolución Política de la Zona Nacional
La zona nacional, controlada por los sublevados, fue aumentando su territorio durante la guerra. En ella tuvieron un protagonismo destacado los militares, apoyados por monárquicos, carlistas, falangistas y la jerarquía eclesiástica.
Institucionalización del nuevo Estado
Tras la muerte de Sanjurjo, se dieron pasos para la unificación del mando:
- A finales de septiembre de 1936, los generales nombraron a Franco generalísimo de todos los ejércitos y jefe del gobierno del Estado.
- Se fundó la Falange Española Tradicionalista y de las JONS, único partido permitido.
- En 1938 se formó el primer gobierno presidido por Franco, suprimiendo libertades y estatutos de autonomía.
El nuevo Estado adoptaba rasgos fascistas, como el Fuero del Trabajo, pero concedía una importante voz a la Iglesia Católica. Asimismo, legalizó y sistematizó la represión con leyes como la de Responsabilidades Políticas, quedando configurado el régimen dictatorial antes de acabar la guerra.