1. Contexto histórico, político y cultural
El siglo XX puede definirse como una época de constantes transformaciones, marcada por la rápida evolución de la cultura, el avance de las ciencias, la alternancia de las corrientes ideológicas (anarquismo, socialismo, comunismo) y la versatilidad de las tendencias.
En España, la primera mitad del siglo XX es un periodo convulso que comprende el reinado de Alfonso XIII (1902-1931), la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) y la Guerra Civil (1936-1939). No obstante, a nivel artístico fue una etapa de gran esplendor, lo que ha llevado a acuñar la denominación de Edad de Plata para este periodo de la cultura española en que escriben su obra los modernistas, los novecentistas y los poetas de la generación del 27. Su obra coincidió, además, con magníficas producciones en otros campos artísticos: pintura (Juan Gris, Pablo Picasso, Salvador Dalí), arquitectura (Antonio Gaudí), música (Manuel de Falla) y cine (Luis Buñuel).
2. La Generación del 27
2.1. Características generales
El término Generación del 27 lo acuñó Dámaso Alonso en un artículo publicado en la revista Finisterre. Esta generación incluye a un grupo de poetas: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, entre otros. Sus rasgos comunes son:
- Proximidad en las fechas de nacimiento: hay catorce años de diferencia entre el más veterano, Pedro Salinas (1891), y el más joven, Manuel Altolaguirre (1905).
- Homogeneidad de formación: casi todos los poetas del grupo proceden de familias acomodadas que facilitan su acceso a los estudios superiores; muchos de ellos estudian Derecho o Filosofía y Letras. Además, su formación literaria tiene como base lecturas muy similares: el Romancero, la poesía de la Edad de Oro, la poesía modernista, Bécquer, Juan Ramón y Antonio Machado, entre otras.
- Relaciones personales: las hubo, con notable intensidad, al menos hasta los años treinta, existiendo además una gran amistad entre muchos de ellos. Dichas relaciones se pudieron percibir tanto en su participación en actos colectivos de indudable trascendencia (como el homenaje a Góngora de 1927), como en sus colaboraciones en las mismas revistas, en su asistencia a los mismos cenáculos y tertulias, o en su convivencia en la Residencia de Estudiantes.
- Experiencia generacional: las celebraciones del Centenario de Góngora.
- Caudillaje o liderazgo: Juan Ramón Jiménez, Ortega y Gasset y Ramón Gómez de la Serna.
- Lenguaje generacional: todos quisieron contribuir a la renovación del lenguaje poético. No obstante, salvo ciertas coincidencias generales (sobre todo en los primeros años), cada uno logró construir una obra con su propia individualidad.
Influencias del pasado literario español:
- Neopopularismo: rescatan formas de la poesía tradicional (canciones, villancicos, romances).
- Gongorismo: dentro de la poesía del Siglo de Oro prestaron especial atención a Góngora, en quien reconocían la capacidad de crear una realidad poética propia y de renovar la retórica estereotipada. Pero también admiran a Garcilaso, san Juan, Lope y Quevedo.
- Romanticismo tardío: de la poesía del siglo XIX recibieron la influencia del intimismo de Bécquer.
- Posmodernismo: las innovaciones métricas y el uso de las imágenes de Darío.
- Simbolismo: especialmente Mallarmé y Valéry.
Influencias de autores contemporáneos:
- Juan Ramón Jiménez: para la nueva poesía, Juan Ramón es el creador por excelencia. Su poesía pura constituyó el referente más claro en el panorama español, sobre todo a partir de Diario de un poeta recién casado (1916).
- Ortega y Gasset: su influencia fue ideológica y teórica. Influyó por sus ideas en sus escritos (Meditaciones del Quijote y La deshumanización del arte) y por la labor editorial que desarrolló en la Revista de Occidente.
Temas recurrentes:
- La ciudad: aparece primero una visión futurista impregnada de optimismo. Aparecen con frecuencia los hoteles, los almacenes, los bares, el cine, los nuevos inventos (teléfono, radio) y los transportes. A finales de los años 20, la visión de la gran urbe como signo de progreso es sustituida por una visión negativa que revela la metrópoli como un mundo destructor de los valores genuinamente humanos. El ejemplo más claro es Poeta en Nueva York.
- El amor: se presenta como la plenitud del individuo y admite todas las manifestaciones posibles (amor heterosexual y también homosexual).
- Las artes: influidos claramente por las vanguardias literarias, las artes se convirtieron en tema de creación poética.
- La naturaleza: unas veces se concibe como entorno y otras se convierte en parte del yo poético, que llega en algunos casos a una visión panteísta.
2.2. Trayectoria poética
Entre los poetas del 27 pueden establecerse tres etapas:
- Primera etapa (hasta 1929): Es la etapa de juventud, momento de esplendor de las vanguardias. Lograron un equilibrio entre vanguardia y tradición, cultivando la poesía pura (perfección técnica, depuración expresiva). Obra representativa: Cántico de Jorge Guillén.
- Segunda etapa (1929-1936): Hacia 1929, autores como Lorca, Alberti o Cernuda sufrieron profundas crisis personales y encontraron en el surrealismo una forma de plasmar sus conflictos. Se produce una rehumanización poética. Influencia de Pablo Neruda y su «poesía impura».
- Tercera etapa (desde 1939): Se produce la desintegración del grupo de forma dramática. Lorca fue asesinado y otros se vieron obligados a exiliarse.
Autores destacados
Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Ernestina de Champourcin, María Teresa León, Concha Méndez y Rosa Chacel.
El teatro lorquiano
Características: Poesía y experimentación. Su teatro se divide en: etapa modernista, etapa de las farsas, etapa surrealista y etapa neopopular.