El Auge de los Totalitarismos en Europa: Causas y Consecuencias

1. El retroceso de las democracias en Europa

Tras la Primera Guerra Mundial, Europa sufrió una profunda transformación política. Desaparecieron los grandes imperios y surgieron nuevos Estados que adoptaron, en muchos casos, sistemas democráticos. Sin embargo, estas democracias eran débiles y pronto entraron en crisis.

Causas de la crisis democrática

  • Causas externas: La aparición de dos modelos alternativos a la democracia liberal: el comunismo en la Unión Soviética y el fascismo en Italia y Alemania. Ambos defendían la existencia de un partido único, la concentración del poder en el Estado y la eliminación del pluralismo político. El miedo al comunismo llevó a sectores sociales a apoyar movimientos fascistas como alternativa de orden y estabilidad.
  • Causas internas: Durante la guerra se había reforzado el poder de los gobiernos y, tras ella, muchos países consideraban necesario un Estado fuerte para resolver la crisis económica y social. Además, la democracia liberal se asoció con la inestabilidad y el fracaso económico.

La crisis de 1929 y la Gran Depresión agravaron esta situación, provocando desempleo masivo y descontento social. Mientras en Europa occidental (Francia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y países nórdicos) las democracias se mantuvieron mediante gobiernos de coalición y políticas sociales, en Europa central, oriental y del sur muchas democracias evolucionaron hacia dictaduras.

Durante este periodo se extendieron numerosos regímenes autoritarios: Hungría en 1920, España en 1923, Polonia, Lituania y Portugal en 1926, y en la década de 1930 en países como Grecia, Letonia, Estonia y Bulgaria. Italia adoptó el fascismo en 1922 y Alemania y Austria se transformaron en dictaduras en 1933.

2. La Rusia de Stalin: El totalitarismo soviético

En 1922, Stalin fue nombrado secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética. Tras la muerte de Lenin en 1924, comenzó a concentrar progresivamente todo el poder, iniciando una etapa conocida como estalinismo, que se prolongó hasta su muerte en 1953.

Consolidación del poder y represión

Uno de sus primeros objetivos fue eliminar a sus rivales políticos. Trotski fue expulsado del partido en 1927, exiliado en 1929 y finalmente asesinado en 1940 en México por Ramón Mercader. También fueron eliminados otros dirigentes como Bujarin. De este modo, Stalin consolidó su poder absoluto y se impuso un fuerte culto a la personalidad.

A partir de los años treinta se inició una etapa de represión masiva. El asesinato de Kírov en 1934 fue utilizado como excusa para intensificar la persecución política. Entre 1936 y 1938 se desarrollaron las grandes purgas o Gran Terror, que incluyeron juicios falsos, confesiones obtenidas mediante tortura, ejecuciones y deportaciones masivas a los gulags (campos de trabajo forzado en Siberia). Se calcula que alrededor de dos millones de personas fueron enviadas a estos campos.

En 1938 se produjo además la purga del Ejército Rojo, con la eliminación o encarcelamiento de unos 30.000 oficiales, acusados de traición. El régimen se convirtió en una dictadura personal basada en el terror, la propaganda, el control total del Estado y el culto a Stalin.

Economía planificada

En el ámbito económico, Stalin implantó una economía totalmente planificada. A través de los planes quinquenales se dio prioridad a la industria pesada y al control estatal. En 1928 se inició la colectivización forzosa de la agricultura, eliminando la propiedad privada y a los kulaks como clase social. Se crearon los koljoses (cooperativas agrícolas) y los sovjoses (granjas estatales). Aunque la URSS logró convertirse en una gran potencia industrial, la agricultura tuvo graves problemas y el proceso tuvo un alto coste humano.

3. El fascismo como ideología

El fascismo surgió tras la Primera Guerra Mundial como una ideología totalitaria que se presentó como alternativa tanto al liberalismo como al socialismo. Su objetivo era transformar la sociedad y crear un nuevo modelo político y humano.

Se caracteriza por:

  • Existencia de un partido único.
  • Concentración absoluta del poder en un líder carismático (Duce o Führer).
  • Control total del Estado sobre la sociedad.
  • Nacionalismo extremo, militarismo y expansión territorial.
  • Uso de la violencia política, propaganda y policía secreta.

4. El fascismo italiano

El fascismo nació en Italia en 1919, cuando Benito Mussolini fundó los Fasci italiani di combattimento. En 1921 creó el Partido Nacional Fascista.

Tras la Marcha sobre Roma en 1922, el rey Víctor Manuel III entregó el poder a Mussolini. En 1925, tras el asesinato del diputado socialista Matteotti, Mussolini instauró la dictadura y asumió el título de Il Duce. El sistema eliminó la oposición, prohibió los sindicatos y estableció un sistema corporativo. En 1938 se eliminó el Parlamento.

En política exterior, Italia se acercó a la Alemania nazi (Eje Roma-Berlín, 1936; Pacto de Acero, 1939) y entró en la Segunda Guerra Mundial en 1940. El régimen colapsó en 1943.

5. El nazismo alemán

La República de Weimar (1918) nació en un contexto de inestabilidad, derrota en la Gran Guerra, hiperinflación y la crisis de 1929. En este escenario, el Partido Nazi creció bajo el liderazgo de Hitler, quien tras el fallido Putsch de Múnich (1923) y su paso por prisión, fue nombrado canciller en 1933.

El Tercer Reich

Tras el incendio del Reichstag, se eliminaron las libertades y comenzó el Tercer Reich. El régimen se basó en:

  • Control policial: Gestapo, SS y SA.
  • Política exterior expansionista: Remilitarización de Renania, Anschluss con Austria, ocupación de Checoslovaquia e invasión de Polonia en 1939.
  • Ideología social: Racismo y antisemitismo (Leyes de Núremberg, 1935; Noche de los cristales rotos, 1938).
  • Economía: Autarquía, Plan Cuatrienal e industria de armamento.