Realidad y Conocimiento
Marx es crítico con la metafísica tradicional, que ha pretendido explicar la realidad a partir de entidades trascendentes que solo han servido para someter a los hombres y justificar el orden social establecido. De forma más específica, su filosofía constituye una reacción contra el idealismo absoluto de Hegel, para quien la realidad y la historia no son una mera sucesión de eventos aleatorios, sino un proceso teleológico en el que el espíritu se manifiesta y se realiza.
No obstante, Marx adoptará algunos conceptos fundamentales de la filosofía hegeliana, como el de dialéctica, entendida como un proceso de transformación constante de la realidad, en el que elementos opuestos (tesis y antítesis) se resuelven en una fase superior (síntesis). Hegel empleó el término dialéctica para referirse a esta ley que rige el movimiento del Espíritu.
La concepción de la realidad de Marx y Engels está influenciada por la izquierda hegeliana, que invirtió el sistema del maestro al entender lo real en clave materialista. Para Marx, la realidad no es más que la naturaleza material (monismo materialista) sometida al constante devenir. Marx fue crítico con otras visiones materialistas que interpretaban el devenir de la realidad de forma mecánica (Feuerbach). Por el contrario, la doctrina de la realidad de Marx y Engels, conocida como materialismo dialéctico, plantea que todos los elementos de la realidad material están interrelacionados en una constante lucha de contrarios.
Leyes de la dialéctica
Este proceso dialéctico no se debe al azar, sino que se produce atendiendo a unas leyes determinadas que expuso Engels:
- Ley de la unidad y oposición de los contrarios: La naturaleza es una unidad formada por elementos contrarios en continua lucha u oposición que permiten el desarrollo de la materia.
- Ley de la transformación o del salto cualitativo: Los cambios cuantitativos de la materia, pequeños e imperceptibles al principio, van acumulándose gradualmente hasta producir cambios cualitativos radicales por saltos.
- Ley de la negación de la negación: La oposición entre contrarios se resuelve o es superada en un nuevo estadio superior (síntesis), que a su vez será un nuevo punto de partida (tesis) del proceso dialéctico.
Marx fue muy crítico con toda la filosofía anterior por considerarla exclusivamente teórica. Pensaba que los filósofos se habían dedicado a contemplar la realidad en vez de transformarla. El conocimiento tiene una dimensión práctica orientada a la transformación de la realidad (praxis). El sujeto cognoscente participa en la construcción del conocimiento, por lo que los datos no son puros u objetivos, sino que están condicionados por los intereses del sujeto.
El ser humano
Desde su visión materialista, Marx no acepta una concepción dualista (cuerpo y alma), sino que mantiene un monismo materialista. No existe una esencia preestablecida del hombre; nos hacemos a nosotros mismos a través de nuestras acciones. El hombre es un ser natural que depende de la naturaleza para cubrir sus necesidades vitales por medio de su actividad: el trabajo.
El trabajo no solo pone en contacto al ser humano con la naturaleza, sino también con otros seres humanos. La esencia humana es el conjunto de sus relaciones sociales. Sin embargo, la propiedad privada ha provocado la alienación (enajenación o cosificación), que constituye la pérdida de la identidad del hombre.
Tipos de alienación
- Alienación económica: Es la fundamental. Se manifiesta respecto a la naturaleza (propiedad de otro), respecto a la propia actividad (el trabajador no elige su labor) y respecto al producto del trabajo (que se convierte en capital).
- Alienación social: Desvirtúa la relación entre los hombres al dividir la sociedad en clases.
- Alienación política: El Estado representa los intereses de la clase dominante.
- Alienación filosófica: Las ideologías justifican el sistema y esconden las condiciones materiales.
- Alienación religiosa: La religión ofrece consuelo ante la miseria real; es el «opio del pueblo».
Dios
Aunque Marx no presenta argumentos explícitos en favor de una posición atea, su concepción materialista niega cualquier realidad trascendente. Siguiendo a Feuerbach, considera que Dios es un producto de la mente humana. La teología es una antropología idealizada. Marx amplía esta crítica: la figura de Dios traslada la justicia y la felicidad a un mundo trascendente, justificando el orden social establecido. Para Marx, la superación de la religión requiere, como paso previo, la transformación de las condiciones económico-materiales (infraestructura).
Filosofía política: El materialismo histórico
El materialismo histórico es la aplicación del materialismo dialéctico para explicar la evolución de la sociedad. La historia no es una sucesión de acontecimientos, sino el resultado de los modos de producción.
Estructura social
- Infraestructura (base económica): Integrada por las fuerzas de producción (fuerza de trabajo y medios de producción) y las relaciones de producción.
- Superestructura: Comprende el Estado, el derecho, la religión, la filosofía, el arte y la ciencia.
La infraestructura determina la superestructura. El motor de la historia es la lucha de clases. Cuando la contradicción entre la fuerza de trabajo y las relaciones de producción es insalvable, se produce la revolución, dando paso a un nuevo modo de producción (primitivo, asiático, esclavista, feudal, capitalista). El proceso culmina en el comunismo, donde se elimina la propiedad privada, la división de clases y el Estado.