El problema de la ética en Santo Tomás
La ética es teológica por la importancia que se le otorga al fin. El ser humano busca la felicidad como finalidad de su vida.
Acciones humanas y actos del hombre
- Acciones humanas: El ser humano es capaz de actuar libremente. Piensa cuál es el fin al que quiere dirigirse y decide libremente mediante la voluntad si llegar a él o no. Pueden ser pasear, leer… Son actos que se estudian en la ética.
- Actos del hombre: Realiza determinados actos que no proceden de su voluntad, sino que se producen al margen de ella y de la libertad.
La ley natural
El ser humano persigue lo bueno, el bien supremo, que es la felicidad. La ley eterna es el gobierno racional del universo por parte de Dios, que inscribe en cada criatura una finalidad propia que ordena sus movimientos.
La ley eterna inscrita en el ser humano es la ley natural: es la recepción en el intelecto humano, es conocida de modo inmediato y es vinculante. Por participar libremente de ella, se puede transgredir.
La ley natural se concreta en los primeros principios, en sus fundamentos y axiomas:
- El principal precepto o primer principio: Establece que “el bien ha de buscarse; el mal ha de evitarse”. Este mandato implica la radical distinción entre el bien y el mal.
- Los preceptos secundarios: Atienden a las inclinaciones del ser humano, como la búsqueda del conocimiento de la verdad.
La felicidad humana y la bienaventuranza
La persona debe realizar en su propia vida las acciones que son acordes a la ley natural. Esto significa que lograr la felicidad es sinónimo de alcanzar el fin último. Santo Tomás distingue entre felicidad y bienaventuranza.
- Felicidad: Hace referencia a la capacidad del ser humano de lograr el bien mediante sus acciones voluntarias. Para alcanzar la felicidad son necesarias las virtudes humanas.
- Virtudes intelectuales: Aquellas que potencian el entendimiento teórico o práctico.
- Virtudes morales o cardinales: Aquellas que mueven a las personas a la excelencia en relación a los apetitos sensibles o racionales. Ordenan la razón y encaminan a la persona a la perfección: prudencia, justicia y templanza.
- Virtudes sobrenaturales o teologales: Fe, esperanza y caridad.
Virtudes morales
- Prudencia: Determina el término medio entre los apetitos. Permite escoger la acción correcta.
- Justicia: Promueve el bien del individuo, del prójimo y de la sociedad.
- Fortaleza: Subordina el apetito irascible a la razón. Es el término medio entre la cobardía y la temeridad.
- Templanza: Introduce el orden en los apetitos sensibles.
Existe la posibilidad de que cada persona no siga lo que le es más conveniente debido a su libertad. Puede optar por llegar a la felicidad o escoger otro camino, guiándose por sus pasiones y apetitos. La incapacidad para hacer el bien tiene su origen último en el pecado.
Bienaventuranza: La felicidad perfecta que se alcanza tras la muerte cuando se contempla a Dios. En la vida terrenal, el ser humano se ayuda de las virtudes sobrenaturales o teologales y de la gracia divina.
El problema de la política en Santo Tomás
La política proviene de la naturaleza social del ser humano y la necesidad de un gobierno que dirija la actividad de la ciudadanía hacia el bien común. El fin del Estado es procurar que la vida de los individuos sea buena para que puedan alcanzar la felicidad. En el fin de la Iglesia se encuentran los medios para la bienaventuranza.
Relaciones Iglesia-Estado
El Estado debe gozar de completa autonomía en lo que respecta al fin natural del ser humano, pero ha de subordinarse a la Iglesia en los asuntos relacionados con el fin sobrenatural de este. Santo Tomás rechazó el gobierno despótico:
- Se aleja del fin propio del Estado: Que es el bien común de los ciudadanos. El bien común ha de estar por encima del individual.
- Si la ley positiva se aparta de la natural: Entonces no es verdadera ley y los súbditos no deberán obedecerla.
La autoridad de los gobernantes proviene de Dios a través del pueblo. Si el gobernante abusa de su poder, existe derecho a deponer al tirano si hay garantías de que esta acción no dará lugar a males mayores.
Formas de gobierno: Las formas malas son la tiranía, la oligarquía y la democracia demagógica; las buenas son la monarquía, la aristocracia y la democracia respetuosa. La mejor es la monarquía, pero al ser difícil conseguir un monarca ideal, es conveniente limitar su poder mediante magistrados elegidos por el pueblo.
El problema de Dios en Santo Tomás
Santo Tomás ve a Dios como el responsable y la figura central de la creación. Es un ser necesario, acto puro, inmutable y perfecto. Es un ser no participado y subsistente. De Aristóteles se toma la idea de que es el primer motor inmóvil, causa de todo movimiento y causa eficiente de todo. Es la única entidad en la que ser y esencia coinciden.
Demostración de la existencia de Dios
Es posible conocer a Dios mediante la razón a través de las cinco vías:
- Vía del movimiento: La realidad está en constante movimiento y el principio de causalidad afirma que todo lo que se mueve es movido por algo. Es necesaria una primera causa: Dios, el primer motor inmóvil.
- Vía de la causalidad eficiente: Todo ha sido causado por una causa eficiente. Debe existir una primera causa de todo: Dios.
- Vía de la contingencia: Las cosas creadas podrían no haber existido. Debe existir un ser necesario para la creación: Dios.
- Vía de los grados de perfección: Todos los seres poseen propiedades en mayor o menor grado. Se comparan con el ser más perfecto: Dios.
- Vía de la finalidad: Todo en la realidad parece estar ordenado para un fin. Esa inteligencia ordenadora es Dios.
La esencia de Dios
Nuestro conocimiento sobre cómo es Dios es imperfecto, pero posible mediante dos vías:
- Vía afirmativa: Consiste en afirmar en grado sumo las perfecciones que se descubren en lo creado.
- Vía negativa: Consiste en excluir de Dios aquellos atributos que no se pueden atribuir al ser puro, como el cambio.
Se llega a la conclusión de que la esencia de Dios posee voluntad (por haber creado la realidad con poder infinito) y sabiduría (por la ordenación sabia de la realidad).