Historia Contemporánea de España: De la Crisis del Siglo XX a la Guerra Civil

1. Evolución política en las dos zonas y consecuencias de la Guerra Civil (1936-1939)

Durante la Guerra Civil española, cada bando desarrolló una evolución política muy diferente.

La zona republicana

La sublevación militar provocó el colapso del Estado y la desintegración del poder, dando lugar a una revolución social y a una fuerte represión incontrolada. Ante la falta de un ejército eficaz, el gobierno de José Giral decidió repartir armas a las milicias obreras, lo que debilitó la autoridad del Estado y dejó el poder en manos de comités revolucionarios. Estos organizaron colectivizaciones en el campo y la industria, y llevaron a cabo una violencia descontrolada contra personas consideradas enemigas (derechistas, militares, clero), como las “sacas” y los asesinatos de Paracuellos.

Para coordinar el esfuerzo bélico, en septiembre de 1936 se formó un gobierno de coalición presidido por Largo Caballero. Sus objetivos fueron reconstruir el Estado y crear el Ejército Popular. Sin embargo, surgieron tensiones entre quienes querían priorizar la guerra (comunistas y parte del PSOE) y quienes defendían la revolución (anarquistas y POUM), estallando en los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona.

Desde mayo de 1937 gobernó Juan Negrín, con el objetivo de centralizar el poder y ganar la guerra. En 1939, tras la caída de Cataluña, el coronel Casado dio un golpe contra Negrín para negociar con Franco, lo que llevó al final de la República.

La zona sublevada

La evolución política fue mucho más cohesionada. El poder quedó en manos del ejército, estableciendo una dictadura militar. En octubre de 1936, Francisco Franco fue nombrado “Generalísimo” y jefe del Estado. En 1937, se creó un partido único (FET y de las JONS) mediante la unificación de falangistas y carlistas, consolidando un régimen de tipo fascista. La Iglesia apoyó activamente al bando sublevado, calificando la guerra como una “cruzada”.

Consecuencias de la guerra

  • Humanas: Entre 500.000 y 600.000 muertos y el exilio de unos 500.000 republicanos.
  • Culturales: Gran pérdida de intelectuales y científicos.
  • Económicas: Devastación de infraestructuras, pobreza y racionamiento.
  • Políticas: Fin de la democracia e inicio de una dictadura aislada internacionalmente.

2. Hacia una sociedad de masas: transformaciones económicas y sociales (1900-1930)

Durante el primer tercio del siglo XX, España experimentó importantes cambios:

  • Demografía: Crecimiento poblacional (de 18,6 a 23,6 millones) gracias a la reducción de la mortalidad.
  • Migraciones: Éxodo rural hacia las ciudades y emigración exterior hacia América.
  • Economía: Modernización industrial (electricidad, siderurgia) y desarrollo de transportes, aunque con desequilibrios territoriales.
  • Impacto de la I Guerra Mundial: Crecimiento económico inicial seguido de inflación y malestar social.
  • Movimiento obrero: Protagonismo de la CNT (anarquismo) y la UGT (socialismo) mediante huelgas y negociación.

3. La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

Iniciada con un golpe de Estado apoyado por Alfonso XIII, se dividió en dos etapas:

  • Directorio Militar (1923-1925): Restablecimiento del orden y fin de la guerra en Marruecos (Desembarco de Alhucemas).
  • Directorio Civil (1925-1930): Intento de institucionalización con la Unión Patriótica y política económica intervencionista.

La crisis de 1929 y la pérdida de apoyos llevaron a la dimisión de Primo de Rivera en 1930, dando paso a la “dictablanda” y, finalmente, a la Segunda República.

4. De la sublevación militar a la Guerra Civil (1936-1939)

El conflicto se originó tras el fracaso parcial del golpe de Estado de julio de 1936. España quedó dividida en dos zonas:

  • Bando sublevado: Mejor organización militar y apoyo de Alemania e Italia.
  • Bando republicano: Mayor población e industria, pero desorganización militar y aislamiento internacional (salvo ayuda de la URSS).

La guerra pasó por fases decisivas: la batalla de Madrid, la conquista del norte, la división del territorio republicano tras la batalla de Teruel y el agotamiento definitivo en la batalla del Ebro.

5. La II República: democracia y reformismo social (1931-1933)

Proclamada el 14 de abril de 1931, la República trajo consigo una Constitución democrática y laica. Durante el Bienio Reformista, Azaña impulsó:

  • Reforma agraria.
  • Reforma educativa y militar.
  • Estatutos de autonomía (Cataluña).

El proyecto fracasó debido a la fuerte oposición de la derecha, la Iglesia y los sectores radicales, además de la constante conflictividad social.