Sociedad, economía y cultura de los siglos XVI y XVII
En los siglos XVI y XVII, la península ibérica vivió una evolución desigual. El siglo XVI fue de crecimiento demográfico y económico, gracias al comercio con América, pero el esfuerzo militar y las guerras provocaron un fuerte endeudamiento de la monarquía. En el siglo XVII, la crisis se agravó por la caída de metales preciosos, lo que llevó a más impuestos, devaluaciones y una subida de precios que perjudicó a la economía.
Socialmente, se mantuvo la sociedad estamental (nobleza, clero y pueblo llano) y cobró importancia la limpieza de sangre. La crisis afectó a todos: la nobleza se endeudó, aumentó el número de religiosos, muchos campesinos emigraron y la burguesía invirtió en tierras en lugar de negocios. A finales del siglo XVII comenzó una lenta recuperación.
En el ámbito cultural, el siglo XVI estuvo marcado por el Humanismo y avances científicos, con figuras como Francisco de Vitoria. Sin embargo, la reacción contra la Reforma protestante reforzó la Inquisición y la defensa del catolicismo. A pesar de la crisis, se desarrolló el Siglo de Oro, con grandes artistas como Diego Velázquez y escritores como Miguel de Cervantes, reflejando el uso de la cultura como instrumento ideológico.
La Guerra de Sucesión, la Paz de Utrecht y los Pactos de Familia
La Guerra de Sucesión española (1700–1714) comenzó tras la muerte sin herederos de Carlos II de España. Se enfrentaron los Borbones (Felipe V de España) y los Habsburgo (Carlos de Austria), en un conflicto tanto internacional (por el equilibrio de poder europeo) como interno: Castilla apoyó a Felipe V y la Corona de Aragón al archiduque.
La guerra terminó con la Paz de Utrecht, que confirmó a Felipe V como rey, pero obligó a España a hacer concesiones: perdió territorios en Europa (a favor de Austria), cedió Gibraltar y Menorca a Inglaterra, y le otorgó ventajas comerciales en América.
Tras esto, España se alió con Francia mediante los Pactos de Familia (1733, 1743, 1761), dirigidos contra Gran Bretaña. Esta política continuó con Napoleón Bonaparte, pero sufrió un duro golpe en la Batalla de Trafalgar, que debilitó la flota española. Después, Francia intervino en España tras el Tratado de Fontainebleau, permitiendo la entrada de tropas para invadir Portugal.
La Guerra Civil: desarrollo
La Guerra Civil Española se ha interpretado desde dos enfoques: como un conflicto interno causado por problemas históricos (agrarios, religiosos y regionales) o como un antecedente de la Segunda Guerra Mundial, al enfrentar ideologías como fascismo, comunismo y democracia.
El conflicto comenzó tras la victoria del Frente Popular, cuando un grupo de militares (como Francisco Franco o Mola) organizó un golpe de Estado. El asesinato de Calvo Sotelo aceleró la sublevación, iniciada el 17 de julio de 1936 en Marruecos. El golpe triunfó en zonas rurales conservadoras, pero fracasó en grandes ciudades, lo que provocó una guerra civil de tres años.
Fases del conflicto:
- Inicio (1936): Traslado del Ejército de África a la península con ayuda nazi y fascista.
- Batalla de Madrid (1936-37): La capital resiste (“No pasarán”) con apoyo de Brigadas Internacionales.
- Campaña del Norte (1937): Los sublevados conquistan zonas industriales; destaca el bombardeo de Guernica.
- Aragón y Ebro (1937-38): Los nacionales dividen el territorio republicano; derrota clave en el Ebro.
- Final (1939): Caída de Cataluña, golpe de Casado en Madrid y victoria definitiva de Franco (1 de abril).
Consecuencias:
- Demográficas: Más de 300.000 muertos y unos 500.000 exiliados.
- Económicas: Destrucción generalizada y crisis profunda.
- Sociales: División y represión duradera.
Institucionalización del franquismo
El Franquismo fue una dictadura personal en la que Franco concentraba todo el poder. Para darle apariencia legal creó las Leyes Fundamentales, que funcionaban como una especie de “constitución”, pero sin democracia ni separación de poderes. En la práctica, el régimen limitaba los derechos, controlaba las instituciones y Franco podía gobernar y nombrar sucesor.
Las Leyes Fundamentales organizan un Estado autoritario donde no hay soberanía popular ni verdadero parlamento. Todo queda subordinado al Caudillo y al partido único.
Etapas políticas:
- 1939–1959 (Autarquía y aislamiento): Economía cerrada basada en la autarquía, con escasez, racionamiento y represión. España queda aislada internacionalmente tras la Segunda Guerra Mundial, aunque a partir de los años 50 empieza a romperse ese aislamiento con acuerdos con EE. UU. y la entrada en la ONU.
- 1959–1969 (Desarrollismo): Con el Plan de Estabilización de 1959 se abandona la autarquía y se produce un fuerte crecimiento económico gracias a la industria, el turismo y la apertura exterior. Entra en el gobierno la tecnocracia y mejora el nivel de vida, aunque sin cambios políticos.
- 1969–1975 (Crisis final): Se intensifican los problemas internos del régimen, con división entre sectores y aumento de la oposición. La crisis económica y la inestabilidad política debilitan al sistema hasta la muerte de Franco en 1975, que marca el final del franquismo.