La coherencia entre los principios del conocimiento, los instrumentos del conocimiento y el resultado de conocimiento del proceso de conocimiento

Términos Kant

A priori:


anterior a la experiencia. Los juicios a priori son aquellos que se pueden formular antes de conocer el objeto del que se habla. Buena parte del conocimiento a priori es también analítico. El conocimiento a priori es propio de la lógica y las matemáticas. No todo el conocimiento a priori se mueve el terreno de las ciencias formales. Estos juicios previos a la experiencia son posibles porque el sujeto de conocimiento somete la experiencia particular a sus estructuras innatas y universales de conocimiento lo cual permite generalizar esa experiencia y elaborar una ley. De esta forma es posible afirmar, a priori, cuándo habrá un eclipse lunar o cuál será la velocidad de un objeto sometido a una fuerza determinada.

Noúmeno:


Del noúmeno no se puede conocer absolutamente nada, pues todo nuestro conocimiento está mediatizado por la sensibilidad, el entendimiento y la razón. Kant utiliza expresiones. El noúmeno es condición de posibilidad del fenómeno: sería el ser de la realidad sin verse afectado por nuestro modo de conocer. Tiene que existir para que haya fenómeno, pero en la medida que conocer es ya afectar la realidad, ajustarla a nuestra forma de conocer, el noúmeno quedará siempre inaccesible para el ser humano.


Categoría


Es la herramienta principal que utiliza el entendimiento para pensar el fenómeno. Serían conceptos puros, vacíos de contenido y que necesitamos para comprender la naturaleza. Kant ofrece un listado de las que serían las 12 categorías del entendimiento: 1. De la unidad: unidad, pluralidad, totalidad.  2. De la cualidad: Realidad, negación, limitación.   3. De la relación: inherencia y subsistencia, causalidad y dependencia y comunidad.  4. De la modalidad: posibilidad-imposibilidad, existencia-no existencia, necesidad-contingencia. 

A posteriori:


posterior a la experiencia. El conocimiento basado en la experiencia se formula en juicios sintéticos a posteriori, en los que gracias al conocimiento a posteriori podemos saber y describir cómo son las cosas aquí y ahora. El conocimiento aposteriori, cuando no está organizado o sistematizado por alguna idea, es el propio de la vida cotidiana, por lo que resulta esencial para el ser humano, aunque carece de validez científica.

Categórico:


es aquel imperativo que se caracteriza por su necesidad, universalidad y racionalidad. El deber que expresa el imperativo categórico es incondicionado. Si somos racionales, hemos de aceptar la validez de este imperativo. El imperativo categórico no está supeditado a un modelo de felicidad o vida buena.


Sensibilidad:


capacidad de recibir representaciones, al ser afectados por los objetos. La sensibilidad por tanto es receptividad pero cuenta también con dos estructuras en las que “encajar” el caos de impresiones que recibe. Se trata del espacio y el tiempo, que Kant llama formas  de la sensibilidad. Las sensaciones reciben el nombre de fenómeno.

Razón:


se encarga de relacionar los juicios entre sí, buscando nuevos juicios más abstractos, con más capacidad comprensiva. La tarea de la razón es descubrir nuevo conocimiento combinando entre sí los juicios creados por el entendimiento. En este proceso, se crearán nuevos conceptos que estarán justificados por fenómenos pensados por el entendimiento. La tarea de la razón corre el peligro constante de ir más allá de su capacidad. Esto es precisamente lo que ocurre con la metafísica.

Entendimiento:


es la espontaneidad del conocimiento, su capacidad de producir representaciones. El entendimiento se encarga de pensar el fenómeno, aplicándole una serie de categorías, que son constitutivas de nuestro modo de conocimiento. El entendimiento,  va analizando el fenómeno tratando de aplicar alguna de sus categorías al mismo, aspirando a la comprensión. Kant no le da más importancia al entendimiento que a la sensibilidad. Lo da por igual. El resultado al que llega el entendimiento es el objeto de conocimiento sobre el que es posible formular juicios.


Fenómeno:


conjunto de impresiones sensibles situadas en las formas a priori de la sensibilidad. El fenómeno es el resultado de la interacción entre la sensibilidad y la naturaleza y es el punto de partida sobre el que empieza a trabajar el entendimiento. El fenómeno es condición de posibilidad del conocimiento, pero no un límite del mismo: gracias a la intervención del entendimiento y la razón. Esto es lo que le ocurre precisamente a la metafísica, que en su avance teórico prescinde del fenómeno.

Imperativo:


es una regla práctica por medio de la cual la razón expresa un deber. En la ética de Kant se distinguen de las máximas, que serían principios subjetivos de acción. Así el imperativo pretende para sí una cierta carga de universalidad y racionalidad que no tiene por qué estar presente en las máximas.

Autonomía:


es uno de los rasgos distintivos de la ética de Kant, y consiste en la capacidad del sujeto de darse normas a sí mismo, conforme a la razón que se pone en juego en esta actividad. La autonomía va ligada así a la racionalidad y termina convertida en la clave de la ética de Kant. La ética forma de Kant es una ética de la autonomía y en este sentido representa una invitación permanente a que sea el propio sujeto en el ejercicio de su racionalidad.