Conceptos fundamentales
- Anarquismo: Doctrina política que pretende la desaparición del Estado y de sus organismos e instituciones representativos; defiende la libertad del individuo por encima de cualquier autoridad.
- Caciquismo: Forma distorsionada de gobierno local mediante la que un dirigente político tiene un dominio total de una sociedad en el ámbito rural, expresada como un clientelismo político. Este sistema tuvo su incidencia en el periodo de la Restauración.
- Capitalismo: Sistema económico y político caracterizado por defender que los medios de producción deben estar en manos privadas.
- Eclecticismo: Corriente filosófica cuya originalidad consiste en tomar ideas de otras corrientes filosóficas. Se dice que la Constitución de 1876 tiene esta característica.
- Estado confesional: Es aquel que tiene una religión específica como oficial, respetando o no el resto.
- Marxismo: Ideología derivada del pensamiento de Carlos Marx. Su fundamento es la defensa de la propiedad pública de los bienes de producción. Es el contrario al capitalismo y de él se derivan el socialismo y el anarquismo.
- Nacionalismo: Principio político que afirma que una comunidad humana con lengua, costumbres y territorios tiene derecho a ser independiente. Destaca el caso de Euskadi a finales del siglo XIX.
- Regionalismo: Ideología que, aun aceptando la existencia de un poder político superior como la nación, pretende la defensa específica de una de sus partes, una región que se distingue por su homogeneidad con base en lo étnico, ideológico y cultural.
- Sabino Arana: Político bizkaino fundador del Partido Nacionalista Vasco. Sus ideas están recogidas en el folleto titulado “Bizkaia por su independencia”.
- Sistema Bicameral: Forma de organización de un Estado en el que existen dos cámaras legislativas: Congreso y Senado. Es el sistema vigente en España.
- Soberanía compartida: Forma de gobierno en la que el poder se comparte entre varias instituciones (la Corona y las Cortes).
- Socialismo: Aplicación de las teorías marxistas. La primera agrupación socialista fue fundada en España por Pablo Iglesias.
- Sufragio censitario: Forma de ejercer el principio ilustrado de la soberanía nacional. Tiene derecho a votar únicamente los ciudadanos con determinada fortuna.
- Turnismo: Forma que adquiere en España la “alternancia de partidos”. Se da en el periodo de la Restauración (1875-1925).
Principios generales de la Constitución de 1876
Como principio general, indicamos que se trataba de volver al régimen anterior al Sexenio Revolucionario, cansada la clase burguesa de los cambios políticos (monarquía democrática de Amadeo I, república federal, república centralista).
Las bases del sistema son dos: la Constitución de 1876 y el turno de partidos. Fue promulgada en junio de 1876, tras escasos debates. Sus principales características (además de su moderación, eclecticismo y duración) eran:
- Soberanía compartida (Cortes con el Rey) en la línea del liberalismo doctrinario.
- Amplias atribuciones del monarca (convocar, suspender o disolver las Cortes).
- Sistema bicameral: Senado mixto (con miembros de derecho propio) y Congreso (con miembros elegidos por los ciudadanos).
- Declaración amplia de derechos individuales, regulados por la legislación ordinaria. En la práctica, los derechos quedaban limitados por leyes restrictivas.
- Ámbito religioso: Se optó por la tolerancia del Estado confesional con otros cultos no católicos, aunque reconocía los privilegios tradicionales de la Iglesia católica; era una fórmula intermedia entre la libertad de cultos (1869) y la confesionalidad del Estado (1845).
- Centralismo: El Estado se organizaba de forma centralista. Se controlaban los ayuntamientos (en las poblaciones de más de 30.000 habitantes, los alcaldes eran nombrados por el Rey). Se establecía la unidad de códigos y la igualdad jurídica de los españoles, quedando abolidos los fueros de las Provincias Vascas, estableciendo la igualdad fiscal y de servicio militar.
- Sufragio censitario: La participación electoral en 1881 era de poco más del 5% de la población. Así quedaban excluidas las clases populares de la vida política.
- Esta Constitución fue la más duradera de todas, permaneciendo en vigor hasta 1931 (salvo en la Dictadura de Primo de Rivera).
Bipartidismo y turnismo
El sistema estuvo controlado con la formación de dos opciones políticas representativas. Cánovas aglutinó las diversas fuerzas moderadas (nobleza, terratenientes, oligarquía de negocios, altos mandos del ejército, Iglesia) fundando el Partido Conservador, sostén de la monarquía alfonsina. El partido de la oposición dinástica fue el Partido Fusionista o Liberal de Sagasta, quien agrupó a partidarios de la Constitución de 1869, que pedían el sufragio universal.
El sistema, parlamentario en la forma, distaba mucho del británico, al que Cánovas tomaba como modelo. Había un pacto entre ambos partidos de notables que establecieron un “turno pacífico” para gobernar y dejaban fuera al resto de los partidos. En la práctica, este sistema sólo podía funcionar mediante el caciquismo. Los caciques, procedentes de la oligarquía terrateniente, controlaban la vida política, económica y social del país, especialmente en las zonas rurales. Para favorecer al partido al que le correspondía gobernar, se manipulaban y falseaban las elecciones y se utilizaba el pucherazo, o sea, la falsificación de las actas electorales. A la muerte de Alfonso XII, en 1885, le sucederá como Regente su esposa Mª Cristina, manteniéndose el turno de partidos tras el llamado Pacto de El Pardo entre Cánovas y Sagasta.
Oposición al sistema canovista
Los partidos conservador y liberal fueron las fuerzas que mantuvieron el sistema de la Restauración, pero también hubo otras corrientes políticas que se posicionaron en contra. Tres son los bloques principales:
1. Partidos antidinásticos
- Los carlistas: No aceptaban la dinastía borbónica y, tras ser derrotados en la 3ª guerra carlista en 1876, se integraron en el partido conservador, mientras los integristas de Nocedal formaban el Partido Tradicionalista.
- El republicanismo: Perdió el apoyo de las clases medias, asustadas por los desórdenes de la Primera República. Tras la vuelta a la legalidad en 1881, se fragmentó: Castelar fundó el Partido Posibilista y aceptó la Restauración pero con sufragio universal; tras 1890 se integró en el partido Liberal.
2. El movimiento obrero
Con la progresiva industrialización y la consolidación del capitalismo experimentó un gran desarrollo, pero conservando malas condiciones de vida y trabajo. Estaba dividido en dos tendencias rivales: el anarquismo y el socialismo. Durante la Restauración, las asociaciones obreras fueron ilegales hasta 1881.
- Anarquismo: Propugnan la ausencia de todo poder por encima del individuo y la lucha contra el Estado. Atacan a la Iglesia y al ejército; defienden el federalismo y la huelga general revolucionaria. Muy implantado en Andalucía y Cataluña. En 1911 se creó el sindicato anarquista, la CNT.
- Socialismo: Defiende la creación de partidos políticos de clase que lleguen al poder aprovechando las elecciones. El PSOE fue fundado en Madrid en 1879 por Pablo Iglesias. En 1888 fundó su propio sindicato, la UGT.
- El movimiento obrero y las mujeres: La integración de la mujer en el trabajo industrial fue muy temprana. Su salario venía a ser un 50-60% del masculino. Destacaron figuras como Teresa Claramunt y, en el siglo XX, Dolores Ibarruri.
Regionalismo y nacionalismo
Los regionalismos y los nacionalismos fueron movimientos de oposición potenciados por las burguesías locales. El sistema canovista se mostró incapaz de integrarlos.
- Cataluña: Surgió la Renaixença. El iniciador del catalanismo fue Valentí Almirall. En 1901 nació la Lliga Regionalista, dirigida por Prat de la Riba y Francesc Cambó.
- País Vasco: Sabino Arana fundó en 1895 el Partido Nacionalista Vasco (PNV). Defendía la raza vasca, el euskera y el integrismo católico. Su lema era Dios y ley vieja.
- Galicia: Se inició con el Rexurdimento, movimiento cultural de intelectuales como Manuel Murguía y Alfredo Brañas.
- Otras regiones: En Andalucía, Valencia, Aragón y Baleares hubo intentos de regionalismo, destacando Blas Infante.
La crisis del sistema canovista
- La crisis de 1898 (Guerra con Estados Unidos): Provocada por la explosión del acorazado Maine. España perdió Cuba y Filipinas, lo que supuso una pérdida de prestigio del sistema y el fortalecimiento de los nacionalismos periféricos.
- La crisis de 1909 (Semana Trágica de Barcelona): Desencadenada por el envío de tropas a Marruecos. La represión culminó con la ejecución de Francisco Ferrer y Guardia.
- La crisis de 1917: Motivada por el mal reparto social de los beneficios económicos y la inflación. Incluyó crisis militar, política y social, provocando la dimisión del Presidente Eduardo Dato.