Problemas de la Época Antigua: Aristóteles
Ética y Moral
Aristóteles escribió dos obras fundamentales sobre ética: la Ética a Eudemo, perteneciente a su segundo período, y la Ética a Nicómaco, del tercer período, que constituye la exposición definitiva de su pensamiento.
En esta obra, la ética aparece como eudemonismo, es decir, una ética que tiene como objetivo la felicidad. Pero también es una ética de la virtud, ya que esta es el medio fundamental para alcanzarla. Aristóteles plantea un problema central: si la moral consiste en el arte de vivir bien, ¿qué es lo bueno para el hombre y cuál es el bien supremo?
- Vida activa (político): El bien supremo sería la gloria y la virtud.
- Vida contemplativa (filósofo): El bien supremo sería la sabiduría.
- Vida placentera: El bien supremo sería el placer.
Aristóteles rechaza la idea platónica de un único bien supremo absoluto. Su conclusión es que la felicidad consiste en realizar de forma perfecta la actividad propia del ser humano: la actividad del alma de acuerdo con la virtud. La felicidad es la unión de virtud, contemplación y ciertos bienes exteriores.
La Virtud
Para Aristóteles, la virtud es una disposición del alma, una capacidad estable que permite actuar de una determinada manera. A diferencia del intelectualismo moral de Sócrates, la virtud requiere:
- Conocimiento de la acción.
- Elección consciente.
- Actitud firme adquirida mediante la práctica y el hábito (éthos).
La virtud consiste en un término medio (mesótes) entre dos extremos (por ejemplo, el valor es el punto medio entre la cobardía y la temeridad). Se divide en:
- Virtudes morales o éticas: Relacionadas con el carácter y las acciones.
- Virtudes intelectuales o dianoéticas: Relacionadas con el conocimiento (destacan la prudencia y la sabiduría).
Política
Aristóteles considera que la ética conduce naturalmente a la política, pues ambas estudian el bien humano. La política es superior porque busca el bien común. Define al ser humano como animal político (politikón zoon), ya que solo en la comunidad (el Estado) puede desarrollarse plenamente.
Clasificación de las formas de gobierno:
- Correctas: Monarquía, Aristocracia y Politeía.
- Degeneradas: Tiranía, Oligarquía y Demagogia.
Problemas de la Época Medieval: Santo Tomás de Aquino
Dios y la Teología
Santo Tomás de Aquino diferencia la filosofía de la teología. Mientras la filosofía parte de las criaturas para llegar a Dios, la teología parte de Dios para estudiar la creación. La existencia de Dios debe demostrarse racionalmente mediante las cinco vías, que parten de la experiencia sensible:
- Del movimiento al motor inmóvil.
- De las causas subordinadas a la causa primera.
- De la contingencia a un ser necesario.
- De los grados de perfección a un ser perfecto.
- Del orden del mundo a una inteligencia suprema.
En Dios, esencia y existencia coinciden. Dado que es inalcanzable en su esencia, Santo Tomás utiliza la teología negativa para definirlo por lo que no es.
Problemas de la Época Moderna
El Conocimiento en Descartes
René Descartes busca en el Discurso del método un fundamento seguro para el conocimiento. Propone un método universal basado en cuatro reglas:
- Evidencia: No admitir nada que no sea claro y distinto.
- Análisis: Dividir los problemas en partes simples.
- Síntesis: Ordenar los pensamientos de lo simple a lo complejo.
- Comprobación: Revisar el proceso para evitar errores.
El Problema del Ser Humano en Descartes
Descartes propone un dualismo antropológico:
- Res cogitans (alma): Sustancia pensante, el verdadero yo.
- Res extensa (cuerpo): Sustancia extensa, concebida de forma mecánica.
La comunicación entre ambas se produciría a través de la glándula pineal.
El Pensamiento de Jean-Jacques Rousseau
Rousseau sostiene la bondad innata del ser humano, corrompida por la sociedad y la propiedad privada. En el estado de naturaleza, el hombre es libre y feliz. La educación, expuesta en su obra Emilio, debe preservar esta inocencia natural.
Ética y Política en Rousseau
Para Rousseau, la moralidad surge de la libertad y la compasión. A diferencia de los animales, el ser humano puede elegir. La ética se convierte en política, ya que la sociedad debe garantizar, mediante un pacto, normas justas que superen el egoísmo moderno y fomenten la solidaridad colectiva.