Historia de España: De la Crisis de 1917 a la Dictadura de Primo de Rivera

Alfonso XIII y los intentos de regeneración (1902-1917)

El reinado de Alfonso XIII se desarrolló durante el primer tercio del siglo XX dentro del sistema político de la Restauración. Tras el desastre de 1898, España atravesaba una situación de crisis política, social y militar que debilitó el régimen. Durante estos años se intentó continuar y renovar la monarquía parlamentaria, pero los numerosos problemas del país impidieron la modernización del sistema.

Factores de inestabilidad

  • Descomposición de los partidos dinásticos: Tras la desaparición de Cánovas y Sagasta, las luchas internas provocaron divisiones y mayorías parlamentarias débiles, lo que generó una gran inestabilidad política. El turno entre conservadores y liberales perdió credibilidad.
  • Conflictividad social: Creció el movimiento obrero. La UGT se consolidó en Madrid, Asturias y Vizcaya, mientras que en Cataluña el anarquismo evolucionó hacia el anarcosindicalismo con la fundación de la CNT en 1910, defensora de la acción directa.
  • El problema militar: Tras 1898, el Ejército se sintió humillado. La crisis de 1905-1906, provocada por el asalto a la revista Cu-cut, derivó en la Ley de Jurisdicciones, que otorgó a los tribunales militares el control sobre delitos contra el Ejército y la patria.
  • Nacionalismo periférico: El catalanismo político, liderado por la Lliga Regionalista de Prat de la Riba y Francesc Cambó, reclamó autonomía, siendo interpretado por el Ejército como una amenaza separatista.
  • La cuestión de Marruecos: El establecimiento de los protectorados francés y español en 1912 provocó enfrentamientos militares constantes que influyeron negativamente en la política interior.

El fracaso del regeneracionismo

Ante esta situación, se intentaron aplicar reformas para fortalecer el sistema:

  • Antonio Maura: Defendió la «revolución desde arriba». Impulsó la Ley de Protección de la Industria Nacional, el Instituto Nacional de Previsión y la Ley Electoral de 1907. Su gobierno cayó tras la Semana Trágica de Barcelona (1909).
  • José Canalejas: Intentó reformas liberales como la «ley del candado» y la Ley de Mancomunidades, pero su asesinato en 1912 truncó el proceso.

La crisis de 1917 y el declive del sistema

A comienzos del siglo XX, el sistema de la Restauración atravesaba una profunda crisis. El impacto de la Primera Guerra Mundial, en la que España se mantuvo neutral, favoreció la expansión económica pero provocó escasez y una inflación que disparó la conflictividad social.

El estallido de 1917

Durante este año, el sistema se vio amenazado por tres frentes:

  1. Juntas de Defensa: Militares que protestaban por el sistema de ascensos y reclamaban mejoras salariales. Su presión forzó la dimisión del gobierno liberal.
  2. Asamblea de Parlamentarios: Convocada en Barcelona por Cambó para reformar el sistema, fracasó por la falta de apoyo del Ejército y los partidos dinásticos.
  3. Huelga general: Convocada por UGT y CNT en agosto, fue reprimida con dureza por el gobierno, aunque evidenció la debilidad del régimen.

Hacia el golpe de Estado

Entre 1918 y 1923, la inestabilidad fue constante. Destacan la huelga de La Canadiense (1919) y el desastre de Annual (1921), que provocó una grave crisis política y la investigación del Expediente Picasso.

La dictadura de Primo de Rivera

El 13 de septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado con el apoyo de Alfonso XIII, justificándolo como una medida para acabar con el caciquismo y la corrupción.

Etapas del régimen

  • Directorio Militar (1923-1925): Se suspendió la Constitución, se disolvieron las Cortes y se estableció la censura. Se logró pacificar Marruecos tras el desembarco de Alhucemas.
  • Directorio Civil (1925-1930): Intento de institucionalización mediante la Unión Patriótica y la Asamblea Nacional Consultiva. Se aplicó una política económica proteccionista y se impulsaron grandes obras públicas.

A pesar de estas medidas, la oposición creció hasta la dimisión de Primo de Rivera en 1930, lo que aceleró el desprestigio de la monarquía y condujo a la proclamación de la Segunda República en 1931.