T.7: La Restauración (1874-1931) marcó el retorno de la dinastía de los borbones al trono español, tras la revolución de 1868. Antonio Cánovas del Castillo, líder conservador, establecíó un sistema monárquico liberal, aunque no democrático, durante el reinado de Alfonso XII y la regencia de María Cristina.
Esto se sitúa en España, a finales del Siglo XIX y principios del XX.
Los objetivos de Cánovas fueron: Establecer un sistema monárquico liberal, pacificar el país y legitimar la monarquía. Luego se formó la Constitución de 1876 que tenía una serie de elementos como: La soberanía compartida, amplias competencias de la Corona, bicameralidad en las Cortes, reconocimiento de derechos individuales y religión católica como oficial.
En cuanto a la política encontramos el bipartidismo y turno pacífico; que están basados en los partidos Conservador y Liberal, buscaban asegurar la estabilidad institucional. El control electoral se ejercía mediante caciques locales y fraude electoral.
Aunque se establecíó un régimen constitucional y parlamentario, la Restauración no puede considerarse democrática. Ya que representaba a la oligarquía y se sustentaba en manipulación y fraude electoral, excluyendo a las clases medias y populares.
El movimiento obrero y campesino en España durante el último cuarto del Siglo XIX se caracterizó por la emergencia de distintas corrientes ideológicas y estrategias políticas en un contexto de industrialización y cambios socioeconómicos. Este se sitúa en España, finales del Siglo XIX.
Dentro de la corriente socialista cuyo fundador es Pablo Iglesias, con la fundación del PSOE y las organizaciones: PSOE y UGT.
Su estrategia era Orientación obrerista y partidaria de la revolución social.
Para lograr sus objetivos utilizó un programa de reformas que incluía derechos laborales y sociales. Las zonas de influencia fueron Madrid, Vizcaya y Asturias. De esta forma obtuvieron la creación de un sindicato de masas y presencia política en ciertas regiones.
En cambio, en la corriente anarquista: las zonas influenciadas fueron principalmente Cataluña y Andalucía; que tenía como estrategia inicial el predominio de la acción directa, incluyendo atentados contra pilares del capitalismo. Hubo una dura represión del gobierno ante la acción directa. Surgieron sindicatos como Solidaridad Obrera y CNT, priorizando la acción de masas y la revolución social.
El movimiento obrero español se vio influenciado por corrientes socialistas y anarquistas, cada una con su visión particular sobre la lucha de clases y las estrategias para la transformación social. Mientras el socialismo buscaba reformas y la organización obrera, el anarquismo propugnaba la acción directa y la abolición del Estado y la propiedad privada. Estas corrientes, con sus diferencias ideológicas y tácticas, contribuyeron a configurar el panorama político y social de España durante este periodo de transición hacia la industrialización y la consolidación del sistema político de la Restauración.
Similitudes
– Ambos textos representan movimientos nacionalistas de corte conservador con raíces en el sentimiento regionalista.
– Los gobiernos de la Restauración no respondieron favorablemente a sus demandas de autonomía, excepto la creación de la Mancomunidad catalana en 1914, debido a la política centralista del sistema canovista.
– Tanto Prat de la Riba como Sabino Arana fundaron y lideraron dos de los partidos nacionalistas más importantes de la época: la Lliga Regionalista y el PNV, respectivamente.
Diferencias
– El nacionalismo catalán tiene raíces en la aplicación de los Decretos de Nueva Planta por Felipe V, y el vasco comenzó a desarrollarse más tarde, asociado a la industrialización vasca.
-Sabino Arana reclama la independencia absoluta para el País Vasco, y Prat de la Riba aboga por la autonomía política dentro de un modelo federalista, rechazando el separatismo.
– Sabino Arana muestra un fuerte «antiespañolismo» y rechazo hacia los españoles, mientras que Prat de la Riba no adopta una postura antagónica hacia España y busca una relación más conciliadora dentro del ámbito federalista.
T.5
El reinado de Carlos IV coincidíó con el inicio de la Revolución Francesa, durante el cual el nombramiento de Manuel Godoy como ministro marcó una política de acercamiento a Francia, evidenciada por el Tratado de Fontainebleau en 1807. Sin embargo, la entrada de tropas francesas en España derivó en una ocupación, provocando la insurrección popular conocida como el 2 de Mayo de 1808 y desencadenando la Guerra de la Independencia (1808-1814).
Los bandos en conflicto incluían a los afrancesados, partidarios de reformas para eliminar la monarquía absoluta de los borbones, y al frente patriótico, compuesto por absolutistas y reformistas liberales. Tras el levantamiento de Mayo de 1808, los españoles asumieron la soberanía nacional y formaron sus propios órganos de gobierno, creando juntas locales y provinciales.
La «Junta Suprema Central» intentó gobernar el país durante la guerra, reconociendo a Fernando VII como rey legítimo y estableciendo las «Cortes de Cádiz» en 1810. Estas Cortes aprobaron la Constitución de Cádiz en 1812, que supuso la liquidación del Antiguo Régimen y la creación del primer sistema liberal español, con carácterísticas como la soberanía nacional, la división de poderes y el sufragio universal masculino.
La Constitución también garantizaba derechos individuales, la igualdad ante la ley y establecía la monarquía constitucional. Las Cortes de Cádiz llevaron a cabo una amplia labor legislativa, suprimiendo los señoríos territoriales y jurisdiccionales, abolieron los gremios, el Consejo de la Mesta y la Inquisición, en un esfuerzo por promover la liberalización económica y política. Sin embargo, con el retorno de Fernando VII, se restauró el absolutismo y el Antiguo Régimen.
ETAPAS INDEPENDENCIA
El proceso de independencia de las colonias americanas de la corona española se desarrolló a lo largo del reinado de Fernando VII, dividido en varias etapas significativas:
Regencia (1810-1814): Durante esta etapa, las élites locales en América organizaron juntas que buscaban afirmar su lealtad a Fernando VII y negaban la autoridad del gobierno bonapartista. Surgieron las Juntas realistas y las Independentistas. Paraguay y las Provincias Unidas del Río de la Plata declararon su independencia, mientras que otros levantamientos no tuvieron éxito.
Sexenio Absolutista (1814-1820): El retorno al absolutismo llevó a pronunciamientos militares que derivaron en posturas independentistas. Argentina y Chile lograron su independencia, y se formó la Gran Colombia.
Trienio Liberal (1820-1823): El pronunciamiento del teniente coronel Rafael del Riego inició el Trienio Liberal. Durante este período, se proclamó la independencia de Perú, Guatemala, México y Panamá, culminando con la Batalla de Ayacucho, que puso fin a la presencia española en América continental.
Década Ominosa (
1823-1833): Los últimos años del reinado de Fernando VII se caracterizaron por el retorno al absolutismo. La mayoría de las colonias americanas se independizaron durante este período, excepto Uruguay, que declaró su independencia en 1828, y Bolivia, cuyo proceso de independencia se extendíó desde 1809 hasta 1825, liderado por Simón Bolívar.
Al concluir el reinado de Fernando VII en 1833, España solo conservaba Cuba, Puerto Rico y Filipinas como sus posesiones coloniales hasta finales del siglo XIX.
T.9 El reinado de Alfonso XIII, desde 1902 hasta 1931, estuvo marcado por la pérdida colonial de 1898 y los intentos de reformas regeneracionistas. El Regeneracionismo, liderado por Joaquín Costa, buscaba modernizar España mediante reformas educativas, económicas y culturales.
Tras el Desastre del 98, la monarquía se debilitó y surgieron signos de crisis en el sistema de la Restauración. Los partidos del turno intentaron reformas para modernizar el país, pero sin transformar el sistema político fundamentalmente.
El gobierno de Antonio Maura (1907-1909) propuso reformas para fortalecer el Estado y combatir el caciquismo y la corrupción, aunque sin éxito. La Semana Trágica de Barcelona en 1909 marcó el fin de su proyecto reformista.
José Canalejas asumíó la presidencia en 1910 e implementó reformas centradas en la cuestión religiosa, democratización del servicio militar, mejoras laborales y autonomía insular. Sin embargo, fue asesinado en 1912.
A partir de entonces, los partidos dinásticos abandonaron las reformas y el sistema de la Restauración entró en crisis, con gobiernos breves e inestables.
La neutralidad de España durante la Primera Guerra Mundial (1914) provocó alteraciones económicas y sociales, incluida la radicalización obrera y la Huelga de 1917.
El desastre de Annual en 1921 debilitó aún más el régimen de la Restauración, aumentando el desprestigio del ejército y generando crisis política interna.
Hacia 1923, el sistema de la Restauración estaba profundamente debilitado, lo que marcó el declive final de este régimen político en España.
El texto es un fragmento del manifiesto de Primo de Rivera, una fuente primaria de carácter político. Miguel Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, asumíó el poder en España mediante un Golpe de Estado. Dirigido al país y al ejército, justifica el golpe y el establecimiento de un gobierno militar para ganar apoyos y legitimidad. Publicado en La Época el 13 de Septiembre de 1923, marca el inicio de la dictadura de Primo de Rivera y refleja el descontento con el sistema político de la Restauración. Sus principales argumentos son la corrupción política y malas prácticas de los partidos dinásticos, el desgobierno imperante y el respaldo del ejército y del pueblo español. Primo de Rivera justifica el golpe argumentando que el régimen de la Restauración estaba bloqueado y desprestigiado, y existía un grave peligro de revolución social. Anuncia su voluntad de limpiar el país de caciques, acabar con el bandidaje político y la indisciplina social, y evitar la democratización del régimen.
Causas dictadura:
– Crisis y degeneración del sistema político de la Restauración: Los partidos dinásticos se mostraron incapaces de acabar con el sistema caciquil y estaban fragmentados, lo que llevó a la necesidad de buscar soluciones extremas como la democratización o la dictadura. Se eligió la segunda opción.
– Descontento del ejército por la guerra de Marruecos: El desastre de Annual en 1921 y el Expediente Picasso aumentaron la desconfianza de los militares hacia los políticos.
– Crisis y conflictividad social: La huelga general de 1917 y la huelga de La Canadiense en 1919 reflejaron el descontento social y político debido a los efectos de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa.
– Auge y radicalización de los nacionalismos periféricos, especialmente el catalán, y el ascenso del republicanismo y el movimiento obrero.
– Triunfo del fascismo en Italia y dictaduras de derechas en otros países europeos: La Marcha sobre Roma en 1922 llevó a Mussolini al poder, y se impusieron dictaduras en Portugal, Grecia y Polonia.
– El golpe contó con la aprobación del rey Alfonso XIII y de sectores sociales conservadores, especialmente la burguésía industrial, que buscaba la paz social. Sus apoyos sociales incluían a la oligarquía de terratenientes e industriales, católicos, el ejército y gran parte de las clases medias. Los socialistas y la Lliga Regionalista colaboraron con el régimen, mientras que anarquistas y comunistas se opusieron, lo que justificó la ilegalización de estos últimos por el dictador.