Evolución del Estado Español: Del Régimen Franquista a la Dinastía Borbónica

Características y Fundamentos del Régimen Franquista

Se suprimieron las libertades políticas, sindicales, religiosas y de prensa. Solo existía un partido único y un sindicato oficial (sindicato vertical), que agrupaba a trabajadores y empresarios. Además, el régimen fue profundamente anticomunista y persiguió cualquier ideología contraria. Otro rasgo fundamental fue la defensa de la unidad de España, lo que llevó a la persecución de los nacionalismos periféricos. Se eliminaron las autonomías de Cataluña y el País Vasco, se prohibieron sus símbolos y lenguas, y se impuso el castellano.

Para mantener el control social, se utilizó la represión política, el control de la educación y de los medios mediante la censura, y organizaciones de adoctrinamiento como la Sección Femenina, que promovía un papel subordinado de la mujer. A partir de los años 60, la situación femenina comenzó a cambiar con su incorporación progresiva al trabajo y a los estudios.

El Nacionalcatolicismo

Uno de los pilares del franquismo fue el nacionalcatolicismo, basado en la estrecha relación entre el Estado y la Iglesia Católica. Esta apoyó al régimen a cambio de privilegios como el control de la educación, la obligatoriedad de la religión en las escuelas, financiación pública y la ausencia de libertad de culto. Destaca el Concordato de 1953 con la Santa Sede, por el que el régimen se comprometía a mantener un Estado confesional y a aplicar leyes acordes con la doctrina católica.

La institucionalización del régimen: las Leyes Fundamentales

El franquismo se institucionalizó mediante las Leyes Fundamentales, que organizaban el Estado y pretendían dar una imagen de democracia, especialmente tras la II Guerra Mundial. Sin embargo, no cambiaban el carácter dictatorial del sistema. Este modelo se denominó democracia orgánica, en la que no existía sufragio universal ni partidos políticos, sino una representación a través de la familia, el municipio y el sindicato.

Las principales leyes fueron:

  • Fuero del Trabajo (1938): Elaborado durante la Guerra Civil, regulaba las relaciones laborales inspirado en el modelo fascista italiano. Establecía el sindicato vertical, que agrupaba a trabajadores y empresarios, prohibiendo los sindicatos libres.
  • Ley Constitutiva de las Cortes (1942): Creaba unas Cortes que pretendían simular un parlamento, pero no eran democráticas, ya que sus miembros (procuradores) eran designados directa o indirectamente por Franco. Además, no tenían verdadero poder legislativo.
  • Fuero de los Españoles (1945): Recogía una serie de derechos y deberes, pero los derechos no se aplicaban a quienes se oponían al régimen, por lo que en la práctica estaban muy limitados.
  • Ley de Referéndum (1945): Permitía al pueblo votar en consultas, pero estas solo se celebraban cuando Franco lo decidía, por lo que no existía una participación democrática real.
  • Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947): Declaraba a España como un reino y establecía que Franco elegiría a su sucesor, asegurando la continuidad del régimen. En 1969 designó a Juan Carlos de Borbón.
  • Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958): Fijaba los principios ideológicos del franquismo, como la unidad de España, el catolicismo y el rechazo del liberalismo y del comunismo.
  • Ley Orgánica del Estado (1966): Intentaba modernizar la estructura del régimen en el contexto de la Guerra Fría y del desarrollo económico, separando teóricamente funciones del Estado, pero sin reducir el poder de Franco.

Los apoyos del régimen franquista

El franquismo contó con importantes apoyos. Destacan la Iglesia Católica, que legitimó el régimen; el ejército, que ocupó cargos clave; y la Falange, especialmente influyente hasta 1945 (etapa azul). Tras la derrota de los fascismos en la II Guerra Mundial, los falangistas perdieron influencia en favor de los sectores católicos. También apoyaron el régimen los monárquicos, los carlistas y amplios sectores sociales como grandes propietarios, empresarios y clases medias.

Conclusión del periodo franquista

El franquismo fue una dictadura autoritaria, centralista y antidemocrática, que se mantuvo gracias a la represión, al control ideológico y al apoyo de distintos sectores. Aunque intentó aparentar una democracia mediante las Leyes Fundamentales, nunca dejó de ser un régimen dictatorial.


La Guerra de Sucesión Española (1701-1714)

Orígenes y Conflicto Dinástico

La Guerra de Sucesión Española tuvo su origen en la muerte sin descendencia de Carlos II de España en el año 1700, lo que provocó una crisis sucesoria que puso fin a la dinastía de los Austrias y abrió paso a la llegada de los Borbones. En su testamento, Carlos II había nombrado como heredero a Felipe de Anjou, nieto del rey francés Luis XIV. Esta decisión no fue aceptada por la Casa de Austria ni por varias potencias europeas, que temían que se produjera una unión dinástica entre Francia y España que rompiera el equilibrio de poder en Europa. Por este motivo, apoyaron como candidato alternativo al Archiduque Carlos de Austria, desencadenándose así un conflicto internacional.

Dimensiones del Conflicto: Internacional e Interna

La guerra tuvo, por tanto, una doble dimensión:

  • A nivel europeo: Se enfrentaron dos grandes bloques. Por una parte, Francia y los territorios de la Corona de Castilla apoyaron a Felipe de Anjou. Por otra, una amplia coalición formada por Inglaterra, Holanda, Austria, Prusia, Portugal, Saboya y numerosos estados alemanes apoyó al Archiduque Carlos, con el objetivo de evitar la hegemonía franco-española y, en el caso de Inglaterra, obtener ventajas comerciales con el imperio colonial español.
  • En el interior de la monarquía hispánica: También hubo divisiones. La Corona de Castilla, incluyendo Navarra y los territorios vascos, apoyó a Felipe de Anjou, mientras que la Corona de Aragón (formada por Cataluña, Aragón y Valencia) apoyó al Archiduque Carlos. Esta elección se explicaba por el temor de estos territorios a las tendencias centralizadoras de los Borbones, que podían poner fin a sus fueros y al sistema pactista tradicional.

Desarrollo y el Tratado de Utrecht

El desarrollo del conflicto dio un giro importante en 1711, cuando el Archiduque Carlos heredó el Imperio austríaco, convirtiéndose en emperador. Este hecho provocó que países como Inglaterra y Holanda dejaran de apoyarlo, ya que también temían la formación de un gran imperio bajo su control. Esta nueva situación facilitó la negociación de la paz, que se concretó en la firma del Tratado de Utrecht (1713) y del Tratado de Rastadt (1714), basados en el principio de equilibrio de poder en Europa.

Consecuencias Territoriales y Políticas

Como consecuencia de estos tratados, Felipe V fue reconocido como rey de España, pero tuvo que renunciar a sus derechos a la corona francesa, evitando así la unión dinástica entre ambos países. Además, España sufrió importantes pérdidas territoriales:

  • Cedió los Países Bajos españoles, Luxemburgo, Milán, Nápoles, Cerdeña y Sicilia.
  • Cedió Gibraltar y Menorca a Gran Bretaña.
  • Gran Bretaña obtuvo importantes ventajas comerciales en América, como el monopolio del tráfico de esclavos (asiento de negros) y el derecho a enviar un navío de permiso anual a las colonias, lo que supuso una ruptura del monopolio comercial español.