II República Española
Introducción
La proclamación de la II República Española, el 14 de abril de 1931, supuso por primera vez en España el intento de instaurar un sistema democrático y moderno. Las clases medias fueron las protagonistas, impulsando un ambicioso programa reformista.
1. Caída de la Monarquía y el Gobierno Provisional: Constitución de 1931
Tras la dimisión de Primo de Rivera en enero de 1930, le sucedieron los gobiernos del general Berenguer y de Juan Bautista Aznar, quien convocó elecciones municipales el 12 de abril de 1931. La oposición, unida bajo el Pacto de San Sebastián, presentó las elecciones como un referéndum entre monarquía o república. Los principales actores fueron:
- DLR: Alcalá-Zamora
- AR: Manuel Azaña
- PRR: Alejandro Lerroux
- PSOE: Largo Caballero
Se tomaron medidas urgentes como la amnistía para partidos políticos y la garantía de libertades políticas. Tras las elecciones a Cortes Constituyentes, las fuerzas de izquierda obtuvieron la mayoría, con el PSOE y el PRR a la cabeza, mientras que la derecha se encontraba desunida.
1.1. Constitución de 1931
Aprobada el 9 de diciembre de 1931, destacó por su carácter avanzado. Sus características principales fueron:
- República democrática con soberanía nacional.
- Cortes unicamerales y división de poderes.
- Derecho a la autonomía y sufragio universal femenino.
- Amplia declaración de derechos y libertades.
- Propiedad privada sometida al interés general.
- Educación primaria obligatoria y gratuita; Estado laico, matrimonio civil y divorcio (cuestión que generó gran división social).
2. Bienio Reformista (1931-1933)
Bajo la jefatura del Estado de Alcalá-Zamora y la presidencia de Manuel Azaña, se implementó una amplia batería de reformas para modernizar España y superar su atraso respecto a Europa:
- Reforma del Ejército: Se promulgó la Ley de Retiro de la Oficialidad y se creó la Guardia de Asalto. En agosto de 1932, tuvo lugar la «Sanjurjada», un golpe de Estado fallido liderado por Sanjurjo.
- Reforma religiosa: En 1933 se aprobó la Ley de Congregaciones y se expulsó a los jesuitas.
- Nacionalismos: Se impulsaron los estatutos de autonomía, destacando el Estatuto de Nuria (Cataluña) y el Estatuto de Estella (País Vasco).
- Reformas sociales: Mejora educativa con la construcción de miles de escuelas, aumento de sueldo a los docentes, lucha contra el analfabetismo y las Misiones Pedagógicas (destacando el grupo de teatro «La Barraca», organizado por Federico García Lorca).
- Reformas agrarias: Se aprobó la Ley de Reforma Agraria y se creó el IRA, aunque su implementación fue lenta y contó con escaso presupuesto.
2.1. Sucesos de Casas Viejas
En 1933, campesinos anarquistas ocuparon tierras y atacaron el cuartel de la Guardia Civil. La represión posterior resultó en una masacre con 11 muertos, lo que supuso un gran desprestigio para el gobierno de Azaña. Paralelamente, se reorganizó la derecha:
- CEDA: Liderada por Gil Robles, con apoyo católico.
- Renovación Española: Liderada por Calvo Sotelo, con apoyo monárquico.
- Comunión Tradicionalista: Apoyada por los carlistas.
- Falange Española de las JONS: Liderada por José Antonio Primo de Rivera.
En la izquierda, creció la influencia del PCE, liderado por Dolores Ibárruri.
3. Bienio Conservador (1934-1936)
En las elecciones de noviembre de 1933, con el voto femenino y la abstención anarquista, la CEDA fue la fuerza más votada. Alcalá-Zamora, desconfiando de Gil Robles, otorgó la presidencia a Lerroux. En octubre de 1934, se produjo la Revolución de Asturias; el gobierno envió al general Franco con la Legión para sofocarla. Finalmente, ante la inestabilidad, Alcalá-Zamora convocó nuevas elecciones.
4. Frente Popular y Sublevación Militar
En las elecciones del 16 de febrero de 1936, el Frente Popular (coalición de izquierdas) obtuvo la victoria por un estrecho margen. Se destituyó a Alcalá-Zamora, nombrando a Manuel Azaña como jefe del Estado y a Casares Quiroga como jefe de Gobierno. Se reactivaron las reformas, se amnistió a los encarcelados de 1934 y se restableció la autonomía catalana.
El gobierno intentó alejar a los militares sospechosos (Franco fue destinado a Canarias), pero la conspiración militar, dirigida por el general Mola, continuó. El asesinato del teniente Castillo y, posteriormente, el de Calvo Sotelo, precipitaron los acontecimientos hacia la sublevación.
Conclusión
Durante la II República afloraron las tensiones de una sociedad profundamente dividida. Pese a los intentos de modernización, la crisis económica y el auge de los totalitarismos (fascismo y comunismo) condenaron al régimen. Fue una de las últimas democracias en caer en Europa ante el avance de los autoritarismos de la época.