Introducción al Utilitarismo: Bentham y Stuart Mill
Jeremy Bentham: El Criterio de la Utilidad
Jeremy Bentham es un filósofo consecuencialista. Para él, la utilidad gobierna la existencia humana y este criterio empirista y evaluable permite discernir entre lo que es bueno y lo que es malo. Según su doctrina, se debe elegir siempre lo útil, por poco intuitivo que parezca. La acción útil es aquella que proporciona más placer que dolor, y este puede medirse de forma cuantitativa.
John Stuart Mill: Empirismo y Calidad
John Stuart Mill propone un utilitarismo basado en el empirismo (influenciado por Locke y Hume), donde todo nuestro conocimiento se reduce a la experiencia. No acepta conceptos a priori ni ideas innatas; el conocimiento solo es válido si es percibido por los sentidos de manera singular.
- Conocimiento: El entendimiento recibe y ordena los datos de la sensibilidad mediante el método inductivo. Los sujetos realizan generalizaciones al observar la repetición de una experiencia singular.
- Causalidad: Para Mill, la causalidad existe y se puede demostrar empíricamente: bajo las mismas condiciones, lo que ha sucedido volverá a suceder.
- Ciencias Sociales vs. Morales: Mill diferencia las ciencias sociales de las morales. Rechaza los conocimientos normativos (como la moral de Kant) que no parten de la experiencia.
- Ejemplo: En psicología y sociología, los conocimientos serán científicos si son capaces de explicar la acción del hombre de manera causal (la finalidad por la cual actúa el ser humano).
Diferencias Fundamentales entre Bentham y Mill
La Dimensión Cualitativa de los Placeres
Bentham sostenía que los placeres se podían diferenciar cuantitativamente según su intensidad, duración, etc. En cambio, Mill aceptó la existencia de una jerarquía de placeres basada en la calidad.
- Bentham: Afirmaba que los placeres intelectuales son superiores a los corporales porque, según su cálculo felicífico, son más beneficiosos y duraderos que los placeres sexuales.
- Mill: Sostiene que el ser humano escoge los placeres que mejor se adecúan a su naturaleza racional y social, no solo por cantidad. El valor intrínseco de los placeres superiores es mayor; solo la experiencia dicta cuáles son mejores, y solo quienes han experimentado ambos pueden juzgarlos.
Tipos de Utilitarismo: Acción y Norma
- Utilitarismo de la acción: El mejor acto es aquel que aporta la máxima utilidad inmediata.
- Utilitarismo de la norma: El mejor acto es aquel que sigue una norma que, de ser aplicada, aporta la máxima utilidad general.
Para Bentham, una acción es útil si proporciona más placer que dolor. Identifica diversas fuentes del placer: físico, político, moral (altruismo) y religioso.
El Principio de Utilidad
El principio de utilidad establece que lo correcto es aquello que promueve la felicidad para el mayor número de personas. La utilidad es la propiedad de cualquier objeto que tiende a producir beneficio, ventaja, bien o felicidad en quien lo posee o consume. Desde un punto de vista psicológico, esto se define como un doble hedonismo.
El Cálculo Felicífico de Bentham
Para cuantificar el grado de placer o displacer de un individuo, Bentham propone siete elementos:
- Intensidad
- Duración
- Certeza / Incertidumbre
- Proximidad / Lejanía
- Fecundidad: Posibilidad de generar más placeres a partir de una situación.
- Pureza: Probabilidad de no generar dolores a partir de un placer.
- Extensión: Número de personas afectadas.
Este cálculo se planteó como una herramienta para que el gobernante pudiera medir la felicidad social generada por sus políticas.
La Felicidad según John Stuart Mill
Mill afirma que la felicidad consiste en el excedente neto de placer respecto al dolor y en no esperar de la vida más de lo que puede dar. La felicidad tiene dos ingredientes principales: tranquilidad (proporcionada por la seguridad material) y excitación (proporcionada por el afecto y las emociones).
«Es mejor ser un Sócrates insatisfecho que un necio satisfecho».
Mill sostiene que, aunque tener más conocimiento y conciencia pueda producir descontento, nadie querría volver a ser ignorante. La educación es la clave para cultivar las facultades superiores, lo que permite una vida más plena y satisfactoria al abrir nuevos campos de interés como el arte, la música o la poesía.
Relación entre Voluntad y Deseo
¿Son lo mismo la voluntad y el deseo? Según Mill, no.
- Deseo: Es una facultad pasiva.
- Voluntad: Es una facultad activa.
La voluntad tiene su origen en el deseo, pero se separa de él mediante el hábito. Por ejemplo: «Quiero estudiar, pero deseo ver el partido». Inicialmente, la voluntad de estudiar nace del deseo de ser médico y del placer que eso supondrá. Con el tiempo, la acción repetitiva de estudiar se convierte en un hábito que nos hace olvidar el objetivo inmediato, manteniendo la felicidad como fin último.
Defensa del Estado Mínimo y el Principio Liberal
Bentham y Mill defendieron la democracia como la mejor forma de gobierno para hacer coincidir la felicidad de los gobernantes con la de la mayoría. Mill, además, fue un firme defensor del sufragio universal, incluyendo a las mujeres.
El Principio de Libertad
Mill establece que la única finalidad por la cual el poder puede ejercerse sobre un miembro de la comunidad contra su voluntad es evitar que perjudique a otros. Su propio bien, físico o moral, no es justificación suficiente para la coacción estatal. El Estado debe limitarse a garantizar la seguridad y la libertad de mercado, evitando un control excesivo que provocaría infelicidad.
Objeciones al Utilitarismo
1. La «Moral de Cerdos»
Los críticos decían que identificar felicidad con placer rebajaba la dignidad humana. Mill responde que quienes hacen esta crítica son los que rebajan a los humanos, al no reconocer que poseemos facultades superiores (intelecto, sentimientos, imaginación) que los animales no tienen.
2. El Sacrificio y el Altruismo
A diferencia de Kant, Mill no ve el sacrificio como un fin en sí mismo. El sacrificio es un medio para procurar más felicidad general. La Regla de Oro de Jesús («actúa como querrías que actuaran contigo») es el ideal de la moral utilitarista. No hay conflicto entre egoísmo y altruismo: para la persona cultivada, la felicidad de los demás genera felicidad propia a través de la simpatía.
Aplicación Práctica: El Dilema del Tren
¿Cómo responderían las diferentes corrientes éticas ante el dilema de lanzar a una persona a las vías para salvar a cinco?
- Immanuel Kant (Ética del Deber): No lanzaría a la persona. Se basa en el imperativo categórico: el ser humano es un fin en sí mismo, no un medio. Las consecuencias no importan; lo que importa es la intención y el cumplimiento del deber moral universal de no matar.
- Jeremy Bentham (Utilitarismo de la Acción): Lanzaría a la persona. Aplicando el cálculo felicífico, salvar a cinco personas produce una cantidad de felicidad mayor que salvar a una sola. El fin justifica los medios en términos cuantitativos.
- John Stuart Mill (Utilitarismo de la Norma): Probablemente no la lanzaría. Mill considera que si se estableciera la norma de que es lícito sacrificar a compañeros, se generaría un estado de miedo e inseguridad social constante. A largo plazo, seguir la norma de «no matar» aporta mayor felicidad y estabilidad al mayor número de personas.