Historia y evolución política de la Transición española

Alternativas políticas tras la muerte de Franco

En diciembre de 1975, el nuevo rey Juan Carlos I confirmaba como presidente del Gobierno a Arias Navarro. Este primer gobierno no pretendió realmente el cambio a la democracia, sino prolongar la obra de Franco bajo la monarquía. La monarquía que había previsto Franco era una monarquía autoritaria, que descansaba en unas instituciones políticas no democráticas. Sin embargo, el régimen sin Franco parecía insostenible.

La oposición, por su parte, pedía la amnistía (aún quedaban 550 presos políticos). Los partidos políticos y sindicatos, aún ilegales, actuaban de forma pública (huelgas, manifestaciones, reanudación del terrorismo…). Este clima social servía de argumento para intentar frenar la reforma por parte del sector más puramente franquista del Gobierno, el llamado “búnker”, influyente grupo de presión liderado por el exministro franquista José Antonio Girón e integrado por quienes pretendían conservar intacto el legado del general Franco.

Opciones de reforma o ruptura

Las opciones de reforma o ruptura resumen las estrategias políticas en la difícil transición hacia la democracia:

  • Estrategia reformista: Defendida por los sectores más aperturistas del régimen, se configuró a partir del nombramiento de Juan Carlos como sucesor en 1969. Sus partidarios abogaban por una liberalización del sistema para hacerlo homologable a las democracias occidentales, sin cuestionar inicialmente la legalidad franquista. La reforma significaba, en definitiva, la reforma desde el franquismo.
  • Ruptura democrática: La izquierda antifranquista pretendía poner fin al régimen mediante un cambio radical de las instituciones. En la primavera de 1976, la Junta Democrática (dominada por el PCE) y la Plataforma de Convergencia (encabezada por el PSOE) se coaligaron en la “Platajunta”, reforzadas por CCOO y UGT.

El papel del rey durante la Transición

Existe disparidad de opiniones entre los historiadores acerca del papel del rey Juan Carlos en la instauración de la democracia. Mientras algunos consideran que fue fundamental, otros sostienen que actuó como garante de la continuidad del franquismo. Al aceptar ser nombrado sucesor, juró fidelidad a los principios del 18 de julio, pero optó por la vía de las reformas pactadas.

El proceso se estableció en dos fases: la consolidación de la Corona (desvinculándola del franquismo) y el establecimiento de la democracia, apoyándose en figuras como T. Fernández Miranda, Adolfo Suárez y M. Gutiérrez Mellado. El desgaste del Gobierno Arias permitió al Rey provocar un cambio de gobierno y nombrar a Adolfo Suárez. Un hito clave fue la legalización del PCE en 1977 y la posterior aprobación de la Constitución.

El gobierno de Adolfo Suárez y la Reforma política

En julio de 1976, Adolfo Suárez asumió la presidencia. El instrumento jurídico clave fue la Ley para la Reforma Política, aprobada en referéndum en diciembre de 1976 con el 94% de los votos. Esta ley acabó con el régimen de Franco desde su propia legalidad y estableció un sistema bicameral basado en el sufragio universal.

Se inició entonces el consenso, un pacto entre Gobierno y oposición que permitió la legalización de partidos (incluido el PCE), la libertad de expresión y la aprobación de la Ley de Amnistía en octubre de 1977, destinada a clausurar el periodo de la Guerra Civil y la dictadura.

El establecimiento de las preautonomías

Ante la intensa movilización popular y la reivindicación nacionalista, Suárez afrontó la cuestión autonómica mediante la creación de las preautonomías:

  • Cataluña: Se restauró la Generalitat en septiembre de 1977, con Josep Tarradellas al frente.
  • País Vasco: Se concedió el régimen preautonómico en enero de 1978, creando el Consejo General Vasco.

La Constitución de 1978

Las Cortes elegidas en 1977 elaboraron la Constitución, aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978. El texto define a España como un “Estado social y democrático de derecho”. Entre sus puntos clave destacan:

  • Derechos y libertades: Amplia declaración de derechos humanos, abolición de la pena de muerte y creación de la figura del Defensor del Pueblo.
  • Órganos del Estado: Corona, Cortes Generales, Gobierno, Tribunal Constitucional y Poder Judicial.
  • Organización territorial: Se establece la autonomía política, permitiendo a las regiones acceder al autogobierno mediante Estatutos.

La integración de España en Europa

Tras años de aislamiento, España ingresó en la CEE el 1 de enero de 1986. Este hito marcó la modernización del país, culminando con la adopción del euro en 2002. La integración europea ha sido fundamental para el desarrollo económico, aunque el proceso ha enfrentado retos como la crisis económica y la falta de una mayor integración política.

El terrorismo durante la democracia

La democracia española convivió con la violencia terrorista:

  • ETA: Fundada en 1959, mantuvo una actividad violenta durante la Transición y décadas posteriores, hasta el abandono de la violencia en 2011.
  • GRAPO: Organización de extrema izquierda activa desde 1975.
  • Terrorismo yihadista: El 11 de marzo de 2004, Madrid sufrió el atentado más grave de su historia, con 191 víctimas mortales.