Aristóteles y Santo Tomás: semejanzas y diferencias filosóficas
Pese a la diferencia de épocas, Aristóteles y Santo Tomás abordan la filosofía de manera similar, ya que el segundo se inspira en el primero. Comenzaremos comentando la metafísica. Ambos la conciben como la ciencia que estudia las primeras causas y principios del ser. Por ello, Santo Tomás acepta la teoría de las cuatro causas de Aristóteles: material, formal, eficiente y final. Sin embargo, realiza una distinción entre esencia y existencia, alegando que la esencia se identifica con la sustancia (conjunto de materia y forma). Otro punto importante de la metafísica es Dios: Aristóteles no habla de Dios en términos teístas, aunque hace referencia al Primer Motor que ordena el mundo; en cambio, la filosofía de Santo Tomás se centra en demostrar su existencia a través de las cinco vías.
Metafísica: causas, esencia y existencia
Ambos autores conciben la metafísica como la ciencia de las primeras causas y principios del ser. Santo Tomás comparte la teoría aristotélica de las cuatro causas:
- Causa material: aquello de lo que algo está hecho.
- Causa formal: la forma o esencia que configura la cosa.
- Causa eficiente: el agente que produce el cambio o el ser.
- Causa final: el fin o propósito al que tiende la cosa.
Santo Tomás introduce además la distinción entre esencia y existencia: la esencia se identifica con la sustancia compuesta de materia y forma; la existencia es el acto por el cual una cosa pasa de la potencia al acto. En los seres creados la esencia y la existencia son distintas, lo que constituye la contingencia de las criaturas; en Dios, por el contrario, esencia y existencia son idénticas, porque Él es el Ser necesario.
Dios: Primer Motor y cinco vías
Aristóteles describe un Primer Motor inmóvil que ordena el mundo; no desarrolla una teología cristiana pero plantea una causa primera trascendente. Santo Tomás, desde la tradición cristiana, ofrece cinco vías para demostrar la existencia de Dios, que resume como:
- Vía del movimiento (motor inmóvil).
- Vía de la causalidad eficiente (causa primera).
- Vía de la contingencia (ser necesario frente a los seres contingentes).
- Vía de los grados de perfección (máxima perfección existe).
- Vía de la finalidad (inteligencia ordenadora o fin del mundo).
Ontología: formas, materia y esencias
En la ontología aristotélica, las formas y la materia se corresponden con las esencias de las que habla Santo Tomás. Para éste, dichas esencias fueron introducidas en cada especie por Dios al crearlas. Por lo tanto, el fin último de las cosas para Aristóteles será llegar a su ousía (su ser sustancial), mientras que para Tomás de Aquino el fin último es Dios.
Antropología: cuerpo y alma
La concepción antropológica de ambos es bastante similar: el hombre está compuesto por cuerpo y alma y su unión es necesaria. No obstante, difieren en varios aspectos. Aristóteles defiende la mortalidad del alma y la diferencia en tres tipos: vegetativa, sensitiva y racional. Santo Tomás, por su parte, sostiene la inmortalidad del alma y afirma que, al morir el ser humano, éste resucita en cuerpo y alma. Santo Tomás intenta además explicar el conocimiento a partir de bases que no contradigan la fe cristiana; por ello propone la colaboración entre razón y fe, donde la razón da solidez a los principios revelados por la fe: Dios nos da la capacidad para razonar. Aristóteles, en cambio, considera al conocimiento sensible como verdadero, puesto que recibimos estímulos de la realidad a través de los sentidos.
Ética y política
En el ámbito de la ética, Santo Tomás condiciona las normas morales desde una visión cristiana. Toma influencias de San Agustín y Platón y elabora dos tipos de ley: la ley natural y la ley positiva. Para Aristóteles, el fin del ser humano es la felicidad (eudaimonía), a la que se llega mediante las virtudes, conocidas y vividas por el alma racional. Ambos afirman que el hombre es un ser social; sin embargo, Santo Tomás le asigna un fin trascendente, por lo que la Iglesia tiene un papel importante en la organización de la vida humana.
Respecto a la política, Santo Tomás considera como la mejor forma de gobierno una monarquía moderada por rasgos democráticos y aristocráticos. Aristóteles piensa que la ciudad es un ente compuesto, al igual que el ser humano, de materia (las casas e individuos) y forma (los vínculos entre ellos y las leyes). Para Aristóteles, la mejor forma de gobierno será una república aristocrática, controlada por la mayoría pero gobernada por los mejores.
Conclusión
En conclusión, Santo Tomás toma las ideas aristotélicas y las interpreta en clave religiosa, integrando la filosofía clásica con la teología cristiana.
Conceptos clave según Santo Tomás
Razón
Razón: Es una forma de conocimiento que empieza con la experiencia empírica y, a partir de ella, intenta formar conceptos abstractos para entender la realidad. Santo Tomás comparte una visión de la razón y del conocimiento similar a la de Aristóteles, pero en la Edad Media la razón se relaciona siempre con la fe. Él ve la razón como un proceso que va de lo específico a lo general, aunque la considera inferior y dependiente de la fe en orden a las verdades reveladas.
Fe
Fe: «La fe implica asentimiento del entendimiento a lo que se cree». Para Santo Tomás, la fe se basa en verdades que se aceptan y que ayudan a comprender mejor el mundo. Así, la fe es más elevada que la razón y ofrece una comprensión de la realidad desde verdades que la razón no puede alcanzar por sí sola.
Verdad
Verdad: Según Santo Tomás, «la verdad es la adecuación entre objeto y entendimiento». La verdad se relaciona con la razón y la fe, existiendo verdades de fe y de razón, así como tres verdades que son preámbulos de la fe: la existencia de Dios, la inmortalidad del alma y la ley ética natural.
Dios
Dios: La existencia de Dios se conoce a través de las cinco vías de Santo Tomás, donde se le describe como motor inmóvil, causa primera, ser necesario, máxima perfección e inteligencia ordenadora. Además, podemos conocer su esencia negando limitaciones o afirmando positivamente sus cualidades en su grado máximo.
Esencia
Esencia: «La esencia es aquello que se significa por la definición de la cosa, y la definición de las cosas naturales no solo contiene la forma, sino también la materia; de otro modo no diferirán las definiciones naturales y las matemáticas» (De ente et essentia). Santo Tomás ofrece una visión realista de la esencia, destacando que no es solo la forma, sino también la materia. Según él, la esencia se refiere a cosas existentes, no a entidades conceptuales o matemáticas, que carecen de esencia. Así, se asemeja a la visión aristotélica del compuesto de materia y forma.
Existencia
Existencia: Es el acto por el cual una cosa concreta pasa de la potencia (su capacidad de ser) al acto (el hecho de ser). En los seres creados, la esencia (lo que una cosa es) y la existencia (el hecho de que algo sea) son distintas; la existencia de las criaturas es contingente, es decir, depende de un principio externo que es Dios. En Dios, su esencia y existencia son idénticas, ya que Él es el ser necesario y su propia existencia.
Creación
Creación: Acto por el cual Dios trae a la existencia algo a partir de la nada (creatio ex nihilo). Él es la causa primera de todo lo que existe, y todo lo creado depende de Él para existir. La creación no es un proceso temporal ni material, sino un acto libre y absoluto de la voluntad divina, que da existencia a los seres finitos. De esta forma, la creación refleja la bondad y el poder de Dios, quien, al crear, no solo da existencia a las cosas, sino que también ordena y sustenta el universo. La nada no representa una materia informe preexistente, sino la inexistencia absoluta; no puede tomarse como la causa de la creación, pues ésta es obra exclusiva de Dios.