Creación ESTADO FRANQUISTA
Después de la Guerra Civil, en 1939, España queda en una situación muy dura: el país está destruido, hay hambre, pobreza y miedo, especialmente entre los que perdieron la guerra.
Aunque el conflicto ha terminado, no llega una paz real, sino una dictadura.
Franco crea un nuevo sistema político en el que concentra todo el poder. Esto significa que no hay separación de poderes: él controla el gobierno, hace las leyes y también influye en la justicia. Además, es jefe del Estado, jefe del Gobierno, general del ejército y líder del partido único. Por eso se le llama “Caudillo”.
El franquismo elimina la Constitución de 1931 y prohíbe todos los partidos políticos y sindicatos. Solo existe un partido único, la Falange, y un sindicato oficial controlado por el Estado (la CNS). Para dar apariencia de legalidad, Franco aprueba unas “leyes fundamentales”, como el Fuero del Trabajo o el Fuero de los Españoles, pero en realidad no son democráticas ni limitan su poder.
La ideología del régimen es una mezcla de fascismo (por el líder único, el partido único y el control total) y de tradicionalismo (defensa de la Iglesia, el ejército y las élites). El régimen se apoya en estos grupos y también en personas que se benefician de él.
Además, se ejerce un fuerte control sobre la sociedad mediante propaganda y organizaciones como el Frente de Juventudes o la Sección Femenina, que intentan influir en la forma de pensar de la población
Evolución DEL Régimen
a) Evolución y coyuntura exterior (1939-1959)En 1939 comienza la Segunda Guerra Mundial, y Franco tiene que decidir qué postura adopta España. Al principio declara la neutralidad, es decir, que España no participa en la guerra. Sin embargo, en la práctica simpatiza con Alemania e Italia, que le habían ayudado durante la Guerra Civil.Por eso, aunque oficialmente España no entra en la guerra, se acerca al bloque fascista. Un ejemplo es la División Azul, formada por voluntarios españoles que luchan junto a Alemania contra la Uníón Soviética. También se produce la entrevista de Hendaya con Hitler, que muestra esta cercanía.Sin embargo, cuando Alemania empieza a perder la guerra a partir de 1942, Franco cambia de estrategia. Empieza a distanciarse del fascismo y a acercarse a los aliados, retirando la División Azul y modificando su gobierno.Cuando termina la Segunda Guerra Mundial en 1945, los países vencedores ven al régimen de Franco como cercano al fascismo, por lo que España queda aislada internacionalmente. La ONU rechaza su entrada y muchos países retiran a sus embajadores. Este aislamiento empeora la situación económica del país.La situación cambia con la Guerra Fría. Estados Unidos comienza a ver a España como un aliado contra el comunismo. Por eso, a partir de los años 50, mejora la relación con España. En 1953 se firman acuerdos con Estados Unidos que permiten ayuda económica a cambio de bases militares. Además, España empieza a integrarse en organismos internacionales y a abrirse al exterior.
b) La consolidación del régimen (1959-1973)A finales de los años 50, la política económica anterior (la autarquía) había fracasado. La economía estaba en crisis, con inflación, déficit y falta de desarrollo.
Por eso, el régimen decide cambiar de rumbo.En este momento entran en el gobierno los llamados tecnócratas, muchos vinculados al Opus Dei, que impulsan una modernización económica. Estos sustituyen en parte a los falangistas y dan una orientación más técnica al gobierno.El régimen también intenta reorganizarse políticamente. Se aprueban leyes como la Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958), que define a España como una monarquía tradicional y católica, y la Ley Orgánica del Estado (1966), que intenta dar una estructura más clara al sistema, aunque sigue sin ser democrático.En 1969, Franco nombra a Juan Carlos como su sucesor, asegurando la continuidad del régimen después de su muerte.Durante estos años también se introducen algunas reformas, como la Ley de Prensa (que reduce la censura previa), la Ley de Libertad Religiosa o la Ley de Educación. Sin embargo, estas reformas son limitadas y no convierten el sistema en democrático.
c) El final del franquismo (1973-1975)En los últimos años del franquismo aparecen cada vez más problemas. Dentro del régimen hay divisiones entre los que quieren hacer reformas (aperturistas) y los que quieren mantener todo igual (inmovilistas).En 1973, ETA asesina a Carrero Blanco, que era el principal apoyo de Franco y la figura clave para mantener el sistema. Este hecho debilita mucho al régimen.Además, hay una crisis económica internacional (crisis del petróleo) y aumenta el descontento social. Aunque el gobierno intenta hacer algunas reformas, la represión continúa.En 1975, Franco muere, lo que marca el final del franquismo.
TRAN.ECO.SOC
3.1 La posguerraDespués de la guerra, la economía española está en muy malas condiciones. Hay menos población activa debido a las muertes y al exilio, y muchos trabajadores cualificados han desaparecido.La agricultura está estancada por falta de maquinaria y recursos, y la industria también es muy débil. En general, el nivel de vida es muy bajo y la recuperación es muy lenta.
3.2 La política económica:
autarquía e intervencionismoDurante los primeros años del franquismo, se aplica una política de autarquía, que consiste en intentar que el país sea autosuficiente y no dependa del exterior.Para ello, el Estado interviene mucho en la economía: controla precios, salarios y comercio, limita las importaciones y crea empresas públicas como el INI o RENFE.También se establece el racionamiento de alimentos. Sin embargo, esta política provoca baja producción, inflación y pobreza, por lo que resulta un fracaso.3.3 El agotamiento de la autarquía (1951-1956) A partir de los años 50, se intenta mejorar la situación con algunos cambios, como el fin del racionamiento o una cierta apertura al exterior. Sin embargo, estos cambios no son suficientes y la economía sigue en crisis.Aparecen problemas como malas cosechas, déficit comercial y protestas sociales, lo que demuestra que el sistema necesita un cambio más profundo.3.4 Primer intento de reforma económicaEl gobierno intenta aumentar la producción y abrir la economía, pero esto provoca nuevos problemas, como inflación y déficit. Además, empieza el éxodo rural hacia las ciudades, lo que genera problemas de vivienda e infraestructuras.
3.5 La transformación económica El gran cambio llega con el Plan de Estabilización de 1959.
Este plan busca corregir los problemas de la autarquía y abrir la economía al exterior.Se liberaliza el comercio, se permite la inversión extranjera y se estabiliza la moneda. Esto da lugar a un fuerte crecimiento económico en los años 60, conocido como el “milagro español”.La economía se industrializa rápidamente, crece el turismo y muchos españoles emigran a Europa. Todo esto contribuye al desarrollo económico.Sin embargo, también hay problemas, como la dependencia del exterior o los desequilibrios económicos entre regiones.
3.6 Cambios sociales El desarrollo económico provoca importantes cambios sociales. La población crece y se producen grandes movimientos migratorios, tanto hacia Europa como del campo a la ciudad. La sociedad cambia: disminuye el número de campesinos y aumenta la clase obrera y la clase media. Además, aparece la sociedad de consumo, con mayor acceso a bienes como coches o electrodomésticos.
OPOSICIÓN
4.1. Los primeros tiempos Durante los primeros años del franquismo, la oposición fue muy débil debido a la fuerte represión. El régimen prohibía partidos políticos, sindicatos y cualquier forma de disidencia, por lo que toda oposición tenía que ser clandestina. Además, el miedo, la pobreza y el cansancio tras la Guerra Civil hicieron que la mayoría de la población no se movilizara.Una parte importante de la oposición se organizó desde el exilio. Muchos republicanos huyeron a países como Francia, Inglaterra o América, donde intentaron reorganizar los partidos políticos y crear incluso un gobierno republicano en el exilio. También los gobiernos autonómicos, como el de Cataluña o el País Vasco, continuaron su actividad fuera de España.Dentro del país, la principal forma de oposición fue la guerrilla, conocida como los “maquis”. Estos grupos estaban formados por antiguos combatientes republicanos que se refugiaron en zonas montañosas y llevaron a cabo acciones armadas contra el régimen. Su estrategia se basaba en la esperanza de que, tras la Segunda Guerra Mundial, las potencias aliadas intervinieran en España y acabaran con la dictadura.Sin embargo, esta estrategia fracasó. La invasión guerrillera del Valle de Arán en 1944 no tuvo éxito, y la población, agotada por la guerra y temerosa de la represión, no apoyó a los guerrilleros. Además, la dura represión del régimen (detenciones, torturas y ejecuciones) debilitó aún más esta oposición.También hubo cierta oposición dentro del propio régimen, especialmente por parte de los monárquicos, que querían restaurar la monarquía. Algunos sectores apoyaban a Don Juan, padre de Juan Carlos, e incluso firmaron acuerdos con grupos republicanos para intentar una transición política. Sin embargo, Franco logró neutralizar esta oposición al controlar la sucesión.
4.2. La reorganización de la oposiciónA partir de los años 50, cuando quedó claro que el régimen franquista se consolidaba y no iba a caer tras la Segunda Guerra Mundial, la oposición tuvo que replantear su estrategia.Los grupos tradicionales, como los anarquistas (CNT), quedaron muy debilitados debido a la represión, la división interna y el exilio de sus miembros. El PSOE y la UGT, también en el exilio, tuvieron dificultades para actuar dentro de España y perdieron influencia.El único partido que consiguió mantener cierta organización en el interior fue el Partido Comunista (PCE), que logró reorganizarse poco a poco y participar en los
primeros movimientos de protesta.Además, empezaron a surgir nuevos grupos políticos y sociales, como movimientos socialistas en Cataluña, grupos demócrata-cristianos y organizaciones nacionalistas. Aunque su actividad era limitada y arriesgada, marcaron el inicio de una oposición más diversa.En estos años también comenzaron las primeras protestas importantes, como la huelga de tranvías de Barcelona en 1951, las huelgas en Asturias o las movilizaciones universitarias de 1956. Aunque todavía eran movimientos aislados, fueron el inicio de una oposición más activa.
4.3. El fortalecimiento de la oposición En la década de los 60, la oposición al franquismo se hizo más fuerte y organizada, gracias en parte al desarrollo económico y a los cambios sociales.Uno de los elementos más importantes fue la reconstrucción del movimiento obrero. El crecimiento industrial y la mejora de las condiciones laborales permitieron el aumento de la conflictividad social. Las huelgas se hicieron más frecuentes, aunque seguían siendo ilegales.En este contexto surgieron las Comisiones Obreras (CCOO), un movimiento que organizaba a los trabajadores dentro del propio sistema sindical franquista. Su expansión fue muy rápida, especialmente entre 1964 y 1966, lo que llevó al régimen a ilegalizarlas y perseguir a sus miembros.También aparecíó un fuerte movimiento estudiantil. Los estudiantes universitarios comenzaron a organizarse y a protestar contra el régimen, creando sindicatos democráticos que sustituyeron a las organizaciones oficiales del franquismo.Por otro lado, resurgieron los nacionalismos en Cataluña y el País Vasco. En Cataluña se crearon plataformas unitarias de oposición, como la Asamblea de Cataluña. En el País Vasco, el nacionalismo se radicalizó, dando lugar al nacimiento de ETA en 1959, que inició acciones armadas en los años 60, lo que provocó una fuerte represión.En cuanto a los partidos políticos, el PCE fue el más activo dentro de España, gracias a su estrategia de infiltrarse en movimientos sociales como sindicatos o asociaciones vecinales. El PSOE, por su parte, tardó más en reorganizarse, pero en los años 70 comenzó a fortalecerse con nuevos líderes como Felipe González.También surgíó una oposición más moderada formada por antiguos franquistas o sectores católicos que empezaron a pedir reformas democráticas. Un momento importante fue la reuníón de Múnich en 1962, donde distintos grupos opositores reclamaron libertades, elecciones y democracia para España.
COMENTARIO
1. Clasificación del texto Nos encontramos ante un texto jurídico-político, ya que se trata de artículos con valor normativo que regulan la organización del Estado.Por su origen, es una fuente primaria, elaborada en la época del franquismo, y de carácter público.El contenido del texto corresponde a las Leyes Fundamentales del franquismo, en concreto a la organización del Estado, donde se define el papel del Jefe del Estado y los principios políticos del régimen.Su tema principal es la definición del Estado franquista y la concentración del poder en la figura del Jefe del Estado.2. Análisis del contenidoEl texto se estructura en varios artículos:En el Artículo 1, se establece que el Estado español es un Reino y la máxima institución de la comunidad nacional. Aunque se utiliza el término “Reino”, no se trata de una monarquía real en ese momento, sino de una fórmula utilizada por el franquismo para dar apariencia de continuidad histórica.
En el Artículo 2, se afirma que la soberanía nacional es indivisible y no puede delegarse, lo que en la práctica significa que no reside en el pueblo, sino en el propio Estado controlado por Franco. Además, se insiste en la unidad de poder, negando la separación de poderes propia de los sistemas democráticos.El Artículo 6 es el más importante, ya que define el papel del Jefe del Estado. En él se establece que el Jefe del Estado representa a la Nacíón, ejerce el poder supremo político y administrativo, dirige las Fuerzas Armadas, promulga leyes, nombra cargos y controla tanto la política interior como exterior.Esto muestra claramente una concentración absoluta de poder, ya que el Jefe del Estado (Franco) acumula funciones ejecutivas, legislativas e incluso judiciales.Además, se menciona que es responsable “ante Dios y ante la Historia”, lo que implica que no responde ante el pueblo ni ante ninguna institución democrática.3. Contexto históricoEste texto se sitúa dentro del régimen franquista, instaurado tras la Guerra Civil (1936-1939) y que se mantuvo hasta la muerte de Franco en 1975.Durante este periodo, España fue una dictadura caracterizada por la ausencia de libertades, la existencia de un partido único y la concentración del poder en Franco.Las Leyes Fundamentales, como las que recoge este texto, no constituyen una verdadera constitución democrática, sino un conjunto de normas creadas por el régimen para organizar el Estado y asegurar su continuidad.Este tipo de textos responde a la necesidad del franquismo de dar una apariencia legal y estructurada al sistema, especialmente en contextos de aislamiento internacional tras la Segunda Guerra Mundial. 4. Comentario crítico
El texto refleja claramente el carácter autoritario del régimen franquista. Aunque utiliza términos como “Reino” o “soberanía nacional”, estos conceptos están vacíos de contenido democrático.No existe separación de poderes ni representación popular, y todo el poder se concentra en una sola persona. Esto contrasta con los sistemas democráticos, donde la soberanía reside en el pueblo y el poder está dividido para evitar abusos.Además, la referencia a la responsabilidad “ante Dios y la Historia” muestra una justificación ideológica del poder, típica de los regíMenes autoritarios.
Párrafo UNIV
El texto se enmarca en el contexto del régimen franquista, instaurado tras la Guerra Civil (1936-1939), caracterizado por la ausencia de libertades políticas, la existencia de un partido único y la concentración del poder en la figura de Francisco Franco. En función de su contenido, el documento refleja bien la situación política de la época, ya sea como expresión del apoyo al régimen o como manifestación de la oposición al mismo. En este sentido, debe relacionarse con el aislamiento internacional que sufríó España tras la Segunda Guerra Mundial, especialmente tras la condena de la ONU en 1946, o bien con el progresivo cambio de contexto durante la Guerra Fría, cuando el régimen se consolidó gracias al apoyo de Estados Unidos. Asimismo, el texto permite entender la evolución del franquismo, desde una etapa inicial de carácter más autoritario y represivo hasta una fase de cierta apertura en los años sesenta, coincidiendo con el desarrollo económico y el aumento de la conflictividad social. Por tanto, este documento resulta clave para comprender tanto la naturaleza del régimen franquista como las transformaciones políticas, económicas y sociales que se produjeron en España durante este periodo.