La Crisis de la Restauración: Intentos Regeneradores y Oposición al Régimen
El reinado de Alfonso XIII, que se extiende desde 1902 hasta 1931, representa uno de los periodos más convulsos y decisivos de la historia contemporánea de España. El 17 de mayo de 1902, el monarca fue proclamado rey al alcanzar la mayoría de edad, poniendo fin definitivo a la regencia de su madre, María Cristina de Habsburgo. Este inicio de reinado coincidió con la desaparición de los líderes históricos de los partidos del turno, Cánovas y Sagasta, y con una profunda crisis moral tras la derrota de 1898.
El Regeneracionismo y el Revisionismo Político
En este contexto, surgió con fuerza el regeneracionismo, una corriente ideológica que denunciaba los vicios del sistema político y proponía una modernización integral del país en los ámbitos político, social y económico. Figuras como Joaquín Costa, Ganivet y Unamuno destacaron en esta corriente, que pronto derivó en el revisionismo: un intento de reformar el sistema desde las propias instituciones dinásticas por parte de líderes como Antonio Maura y José Canalejas.
Los primeros intentos de reforma fueron liderados por Francisco Silvela, quien creó los ministerios de Instrucción Pública y de Agricultura, seguidos por Raimundo Fernández Villaverde en Hacienda y Eduardo Dato, quien impulsó la legislación social. Sin embargo, el protagonismo del revisionismo conservador recayó en Antonio Maura durante su «Gobierno Largo» (1907-1909), donde propuso la «revolución desde arriba».
Las Reformas de Antonio Maura
- Ley de Protección de la Industria Nacional: Fomento de la producción interna.
- Plan de Reconstrucción Naval: Para paliar el vacío tras el desastre del 98.
- Instituto Nacional de Previsión (INP): Creado en 1908, antecedente de la Seguridad Social.
- Ley Electoral de 1907: Estableció el voto obligatorio, aunque su artículo 29 reforzó el caciquismo al permitir la proclamación automática de candidatos sin oposición.
Su reforma más ambiciosa, la Ley de Administración Local, que preveía la creación de mancomunidades, fue bloqueada por una fortísima resistencia parlamentaria.
La Semana Trágica y el Revisionismo Liberal
El gobierno de Maura cayó tras la Semana Trágica de Barcelona en 1909. La movilización de reservistas para la guerra en el Rif, sumada al desastre militar del Barranco del Lobo, desató una huelga general e insurrección violenta. La ejecución del pedagogo Ferrer i Guàrdia provocó una campaña internacional que forzó la dimisión de Maura. El relevo lo tomó el liberal José Canalejas (1910-1912), quien promovió:
- La Ley del Candado para limitar las órdenes religiosas.
- La supresión del impuesto de consumos.
- La Ley de Mancomunidades.
Su asesinato a manos de un anarquista en 1912 truncó estas reformas y aceleró la crisis definitiva del turno de partidos.
Fortalecimiento de la Oposición
Paralelamente, la oposición al sistema se fortaleció significativamente:
- Republicanismo: Fragmentado entre el Partido Radical de Lerroux y el Partido Reformista de Melquiades Álvarez.
- Nacionalismos: La Lliga Regionalista en Cataluña y el PNV en el País Vasco.
- Movimiento Obrero: El PSOE logró su primer diputado (Pablo Iglesias) en 1910. Ese mismo año nació la CNT, sindicato anarcosindicalista que defendía la huelga general.
Impacto de los Acontecimientos Internacionales: Marruecos, la Gran Guerra y la Revolución Rusa
El reinado de Alfonso XIII estuvo condicionado por un contexto internacional turbulento. El primer gran conflicto fue la guerra de Marruecos. Tras la Conferencia de Algeciras (1906), España asumió un protectorado en el Rif. La resistencia de las tribus dirigidas por Abd el-Krim desembocó en el desastre de Annual (1921), con 13.000 bajas españolas. La conmoción forzó el Expediente Picasso, una investigación sobre la corrupción e ineficacia militar que amenazaba a las altas esferas.
La Primera Guerra Mundial y la Crisis de 1917
Durante la Primera Guerra Mundial, España mantuvo una neutralidad que generó un boom exportador. Sin embargo, esto provocó una inflación disparada y el empobrecimiento de las clases trabajadoras. Esta tensión estalló en la crisis general de 1917, con tres desafíos simultáneos:
- Militar: Las Juntas de Defensa.
- Político: La Asamblea de Parlamentarios en Barcelona.
- Social: La huelga general de agosto de 1917.
El Trienio Bolchevique y el Pistolerismo
El impacto de la Revolución Rusa radicalizó el panorama. En Andalucía se vivió el «trienio bolchevique» (1918-1920), mientras que en Cataluña surgió el pistolerismo, un enfrentamiento violento entre el Sindicato Libre (patronal) y la CNT. Esta espiral de violencia acabó con la vida de Salvador Seguí y del presidente Eduardo Dato en 1921.
La Dictadura de Primo de Rivera y el Final del Reinado
El 13 de septiembre de 1923, Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado con el respaldo de Alfonso XIII. Se instauró un Directorio Militar (1923-1925) que suspendió la Constitución y prohibió los partidos. Su gran éxito fue el desembarco de Alhucemas (1925), que puso fin a la guerra de Marruecos.
El Directorio Civil y la Política Económica
En el Directorio Civil (1925-1930), bajo el ministro José Calvo Sotelo, se impulsó un fuerte intervencionismo estatal, creando monopolios como CAMPSA y Telefónica. Sin embargo, la oposición creció entre intelectuales (Unamuno), estudiantes y sectores del ejército (la Sanjuanada). La crisis de 1929 precipitó la dimisión de Primo de Rivera en enero de 1930.
La «Dictablanda» y la Proclamación de la República
Tras el breve periodo de la «Dictablanda» de Berenguer, la oposición firmó el Pacto de San Sebastián. Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 se convirtieron en un plebiscito. La victoria republicana en las ciudades llevó a la proclamación de la Segunda República el 14 de abril y al exilio de Alfonso XIII.
La Segunda República: Gobierno Provisional y Constitución de 1931
El Gobierno Provisional, presidido por Niceto Alcalá-Zamora, convocó Cortes Constituyentes. La Constitución de 1931 definió a España como una «República democrática de trabajadores», estableciendo:
- Soberanía popular y laicismo estatal.
- Derecho al sufragio femenino (defendido por Clara Campoamor).
- Derechos sociales: divorcio, educación laica y matrimonio civil.
El Bienio Reformista (1931-1933)
Liderado por Manuel Azaña, este periodo impulsó reformas estructurales profundas:
- Reforma Agraria: Expropiación de latifundios a través del IRA.
- Reforma Militar: Modernización y profesionalización del ejército.
- Reforma Educativa: Construcción de miles de escuelas y las Misiones Pedagógicas con García Lorca.
- Política Territorial: Aprobación del Estatuto de Cataluña (1932).
La oposición se organizó en la CEDA (Gil Robles) y grupos de extrema derecha como Falange Española. Sucesos como los de Casas Viejas desgastaron al gobierno, llevando a la victoria de la derecha en 1933.
El Bienio Radical-Cedista y el Frente Popular
El nuevo gobierno rectificó las reformas anteriores, lo que provocó la Revolución de Octubre de 1934, especialmente cruenta en Asturias. Tras escándalos de corrupción (Estraperlo), se convocaron elecciones en febrero de 1936, donde venció el Frente Popular.
La «primavera trágica» de 1936 estuvo marcada por la violencia política, culminando en los asesinatos del teniente Castillo y de Calvo Sotelo. Esto aceleró la conspiración militar dirigida por el general Mola («El Director»).
La Guerra Civil Española (1936-1939)
El golpe de Estado del 17 y 18 de julio de 1936 fracasó en su intento de toma rápida del poder, derivando en una guerra civil. La historiografía moderna (Preston, Casanova, Viñas) ha analizado profundamente este conflicto.
Desarrollo y Fases de la Guerra
- 1936-1937: Avance hacia Madrid y defensa de la capital («No pasarán»).
- 1937-1938: Campaña del Norte (bombardeo de Guernica) y batalla de Teruel.
- 1938-1939: Batalla del Ebro, caída de Cataluña y rendición final de Madrid.
Evolución en las Dos Zonas y Dimensión Internacional
En la zona republicana, el poder se fragmentó inicialmente entre milicias, hasta que Juan Negrín centralizó el mando. En la zona sublevada, Franco fue nombrado Generalísimo y unificó las fuerzas en FET y de las JONS.
La intervención internacional fue clave: la República recibió ayuda de la URSS y las Brigadas Internacionales, mientras que los sublevados contaron con el apoyo masivo de la Alemania nazi (Legión Cóndor) y la Italia fascista.
Consecuencias del Conflicto
La guerra dejó un saldo devastador:
- Demográficas: Más de 500.000 muertos y un exilio masivo.
- Políticas: Instauración de una dictadura de corte fascista y nacionalcatolicista.
- Económicas: Destrucción de infraestructuras y años de hambre y racionamiento.