Platón: Vida, Obra y Filosofía

PLATÓN


Vida y Obra:

Platón nació en el año 427. Sus padres fueron Aristón y Peritionec. Los antepasados de su padre eran descendientes del rey Códros y los de su madre de Solón, el primer legislador de Atenas. A la muerte de su madre, su padre se volvió a casar con uno de los hombres más ricos de la ciudad. Platón tenía familiares políticos, Carmides y Critias, quienes formaban parte del gobierno de los Treinta Tiranos. A los 18 años conoció a Sócrates y se convirtió en su discípulo más fiel y entusiasta. Viajó a Egipto y de allí pasó a Italia, donde se puso en contacto con Arquitas. En filosofía, tuvo como maestro a Cratilo, discípulo de Heráclito. En el año 388 viajó a Sicilia, donde conoció a Dion y se le permitió tratar de organizar la ciudad de acuerdo con sus ideas. A su vuelta a Atenas, fundó la Academia, en cuya puerta colocó un cartel que decía “nadie entre aquí que no sea geómetra”. Regresó a Atenas al año siguiente y se dedicó a escribir hasta su muerte. Sus obras están escritas en forma de diálogo y suponen una ventana abierta a los problemas de la época. No deja tratados sistemáticos, sino conversaciones en las que aparece la anécdota. Lo más habitual es dividirlas en 4 periodos: socrático, transición, madurez y vejez.

El Saber Filosófico

La filosofía para Platón: todas las obras de Platón están escritas en diálogo. Las razones son varias: el diálogo era una costumbre arraigada entre los atenienses. Sócrates había desarrollado su filosofía dialogando, sin escribir nunca nada. Para Platón, la filosofía es, en primer lugar, la ruptura, crítica y repulsa de la oposición de los hábitos mentales aceptados corrientemente. La reflexión filosófica, para Platón, no es solo repulsa, sino también construcción.

La Realidad

Conocimiento científico y mundo de las ideas: si el ser humano puede poseer conocimientos necesarios, universales e inmutables, es porque existen objetos reales que son necesarios, universales e inmutables, ya que en caso contrario el conocimiento científico carecería de valor. El Mundo de las Ideas y el Mundo Sensible: las ideas tienen las siguientes características: son objetivas, no son pensamientos sino entidades; son universales; son inmutables e indivisibles; son eternas; se encuentran jerarquizadas.

El Conocimiento

El conocimiento como recuerdo: Platón afirma que el conocimiento auténtico, científico, que tiene como objeto las ideas, es recuerdo. Aprender es sinónimo de recordar, y enseñar equivale a “ayudar a recordar lo olvidado”. El conocimiento sensible se obtiene en este mundo, en los órganos de este mundo, solo puede proporcionar opinión. Es el conocimiento intelectual el que proporciona ciencia, puesto que sus objetos, las ideas, son universales, necesarios e inmutables. Tanto en el conocimiento sensible como en el intelectual, Platón distingue diversos grados.

La Dialéctica

Platón denomina a la dialéctica como el camino, el método que va desde la imaginación al conocimiento, desde la visión de las sombras en el interior de la caverna a la contemplación de la luz del sol. La dialéctica tiene, por consiguiente, una doble dirección: ascendente y descendente. La ascendente consiste en la indagación del principio del que dependen todas las hipótesis, y la descendente consiste en extraer las consecuencias de este principio para poder vivir de manera justa.

EL SER HUMANO COMO ALMA

El ser humano como alma

Para Platón, el ser humano es un alma espiritual y eterna encerrada, encarcelada en su cuerpo. El auténtico yo es el alma. Platón distingue en el ser humano 3 tipos de almas: la racional, de naturaleza espiritual, y la irascible y la concupiscible, propias del cuerpo y que desaparecen cuando este muere. Platón defiende la teoría pitagórica de la metempsicosis, la transmigración de las almas que van de un cuerpo a otro. La inmortalidad del alma: el alma no es la parte más importante del ser humano, sino que el alma del ser humano es ser inmortal, seguirá existiendo cuando el ser humano haya muerto, porque ha vivido en el mundo de las ideas antes de unirse al cuerpo.

LA ACCIÓN

Sabiduría y Virtud

La razón es el elemento fundamental del ser humano, por eso el perfeccionamiento del ser humano consiste en que prevalezca en él el elemento racional sobre el pasional y el instintivo. El ideal de la vida humana consiste, para Platón, en que el alma auténtica, el alma racional, se dedique al ejercicio de la actividad que le es propia: la racional, como en Sócrates, una identificación total entre sabiduría y virtud. La virtud es necesaria para la sabiduría, pero no se identifica con ella. La virtud necesaria para alcanzar la sabiduría consiste en que el alma racional domine a las almas irascibles y concupiscibles.